Entre dos terremotos
Exactamente cincuenta años pasaron entre 1894 y 1944. Uno y otro extremo de ese medio siglo están señalados por terremotos. Entre uno y otro, la vieja aldea pasó a ser ciudad, el Primer Centenario la vistió de edificios y las calles se llenaron de autos. Las casas volvieron a tener cornisas, había más plazas y hasta un parque. Muchas familias tenían teléfono y “vatercló” en sus casas; el cine, el teatro y las pistas…