Guillermo Flores. Una vida de película
Nuestra relación no es de hoy. Lo conocí a Guillermo Flores, el “Cacho”, cuando ambos éramos estudiantes de la escuela Industrial Domingo Faustino Sarmiento. Era raro el Cacho. Pero simpático. Y buen amigo. La vida te lleva por distintos caminos. Y aquellos dos chicos se encontraban cada tanto en alguna calle, se saludaban con afecto o intercambiaban algunas palabras. Por ejemplo, Cacho decía: —Vos tenés que ser…