Gorditos pero mal alimentados
Me veo niño, sentado a la mesa con mis hermanos. Y escucho a mi madre: -Nadie se levanta hasta que termina de comer todo lo que tiene en el plato. Eran tiempos de sopa diaria y un plato suculento en los que no faltaban los sesos, el hígado, las verduras, las legumbres, los cereales, la leche y los huevos. Eran tiempos en los que los niños no decidíamos qué comer. -Se comen las lentejas, les guste o no-, decían los…