Guión de la obra "Morir en familia" de Jorge Garcia Alonso
(MARÍA ESTHER Y MICAELA CANTAN A DUO)
Dios ha unido vuestras vidas
Y
así unidos han marcado
Por la vida de la mano,
De la mano, de la
mano.
Papi y mami les deseo
Un feliz aniversario
Muy pletórico de
amor,
Un feliz aniversario.
Dios bendiga nuestro pan
Vuestra hija les
desea,
Augurio que compartimos
Con la santa de la abuela.
(ANTONIO Y
CLOTILDE SE HAN IDO SENTANDO EN LA CAMA, SUS ROSTROS MUESTRAN LOS RESTOS DE SU
PELEA NOCTURNA.)
Clotilde - (APLAUDIENDO) ¡Pero qué bien! ¡Gracias!
¡Bravo!.
M.Esther - (ACERCÁNDOSE) Permiso…
Micaela -
¡Felicidades, Clotilde, felicidades!
Clotilde - Gracias,
Micaela, gracias…
M.Esther - (INSTANDO A CLOTILDE A QUE NO SE LEVANTE) ¡A la
cama,
a
la cama…! ¡Hoy lo vamos a hacer todo nosotras!.
Micaela - (RISUEÑA)
¡Como siempre!
M.Esther - (JUNTO A SU PADRE) Buen día, dormilón, vamos,
que el desayuno está calentito…
Antonio - (DEJÁNDOSE BESAR) Bárbaro,
nena, bárbaro…
Clotilde - (UBICANDO LA BANDEJA EN LA CAMA) Con flores y
todo…
M.Esther - ¿Qué pasa con esa cara, papi…? ¡Vamos… alegría! ¡Hay
que festejar el aniversario!
Micaela - (TRATANDO DE APARTAR A M.ESTHER
DE ANTONIO) ¡Vamos, María Esther, vamos, dejá a tu padre tranquilo, vamos! (LA
APARTA, M.ESTHER VUELVE JUNTO A SU MADRE). ¡Mi mimoso! ¡Mi nene querido! (SE
ARROJA SOBRE SU HIJO LLENÁNDOLO DE BESOS) ¡21 años de casado ya! (DERRAMA
ALGUNAS LAGRIMAS MIENTRAS LEVANTA LAS COBIJAS COMO PARA INTRODUCIRSE EN LA CAMA
UNTO A SU HIJO)
Antonio - (SACÁNDOLA) ¿Qué haces, mamá? ¡Salí,
querés!
Clotilde - (A ANTONIO) Ahora no te la tomés con
ella…
Antonio - ¡¿Vos me vas a decir ahora con quién me tengo o no me
tengo que pelear?! (MICAELA HACE UNA SEÑA A MARÍA ESTHER Y ÉSTA
SALE)
Micaela - Nenito querido, por favor...!
Antonio -Vos
metete en tus asuntos… no hagas como toda tu vida.
Micaela -¿Pero yo qué
dije?
Clotilde - (A PUNTO DE LLORAR) ¡Se levantan temprano para destejar
nuestro día y te portás así!
Micaela - Mirá como está la
pobre…
Clotilde - ¡Sí! ¡Pobrecita! ¡Ahora me quiere hacer pasar por
loco! ¡Ahora me sale con que no hablamos nada de la fiesta en casa! ¡Que no
quiere recibir a mis parientes! ¡Que quiere pasar el día afuera para
festejar!
Micaela - Pero, bueno, nene… (APARECE MARÍA ESTHER Y PIERDE SU
ALEGRIA AL SER TESTIGO DE LA DISCUSIÓN)
M.Esther - ¿Qué
pasa?
Antonio - ¡Nada, nena, nada! Que ahora parece que tu padre es un
tarado! ¡Un loco! ¡Según ella yo inventé el asunto de la fiesta en casa esta
noche… Según ella no le dije nada del servicio de confitería que tengo
encargado!
Clotilde - (A MARÍA ESTHER) ¡Mirá vos un poco! ¡Acaso nadie
me oyó decir que, por una vez en la vida, yo quería salir a festejar! ¡Salir,
salir de esta casa! ¡No quedarse a recibir parientes y a lavar
platos!
Antonio - ¡No inventes! ¡Explicale bien a la nena como fueron
las cosas!
M.Esther - (APENADA) Bueno… Bueno… Por favor... Hoy tendría
que ser un día de alegría… No? Yo… yo tenía preparadas unas pocas palabras para
este momento…
Micaela - Decilas, nena. Embromalos y
decilas.
M.Esther - No sé…
Clotilde - ¡Decilas, sí, decilas! ¡Yo
te voy a escuchar!
Antonio - ¡“Ella” te va a escuchar! Yo, no.
M.
Esther - ¡Yo sé que vos también, papi! Bueno… En este día en que ustedes
cumplen 21 años de casados -21 años de la mayor felicidad imaginable- yo quiero
saludarlos y agradecerles todo lo que han hecho por mí. Desde haberme dado el
ser que es lo más grande que alguien puede dar a otro… Hasta la educación que
papá me pagó con tanto sacrificio y que me permitió estudiar de veras, sin
perder el tiempo en cosas que no tienen nada que ver… Y que me enseñó a querer a
la patria y el legajo de nuestros próceres y… y a tener fe, porque sin fe nada
es posible… y… nada… también quiero agradecer este hogar honrado… de trabajo…
este lugar de amor, de buenas costumbres, de… en fin… ¡Ustedes lo saben
mejor que yo! ¡Y ahora a ponerse contentos que vienen los regalitos! (ABRAZA A
CLOTILDE Y LE ENTREGA UN PAQUETE)
Clotilde - ¿Y esto? ¿Qué es? (LO ABRE,
EMOCIONADA) Pero miren lo que me regaló (MUESTRA UN POTE) ¡Con las ganas que
tenía de tener esta crema!
Micaela - (A MARÍA ESTHER) Estuviste muy
oportuna…
Antonio - ¿Para qué la crema?
Clotilde - Para después
de lavarse las manos.
Micaela - Te viene muy bien, (A ANTONIO) las tiene
muy resecas, pobre.
M.Esther - ¡Y esto para el papi de mi corazón! (LE
ENTREGA UN PAQUETITO)
Antonio - Gracias, nena… (LO ABRE, CON OCULTA
DESILUCIÓN) ¡Un pañuelo! Bárbaro, nena. No sabés las ganas que tenía de un
pañuelo…
M.Esther - ¡Yo sabía! Un pañuelito siempre viene
bien…
Antonio - Haceme acordar lo que querés que te regale para tu
cumpleaños…
Micaela - ¡Desagradecido!
M.Esther - No tenía más
plata, papá…
Antonio - No será porque no te doy, nena… (LA
BESA)
Clotilde - Nunca tuve una crema así…
M.Esther - Mamá… (LA
BESA)
Micaela - ¡Bueno! ¡Ahora me toca a mí! Cosas humildes pero
cada uno regala lo que puede. (A CLOTILDE) Tomá… de la madre de tu
esposo.
Clotilde - Gracias, mamá.
Micaela - Micaela, Clotilde,
llamame Micaela.
Clotilde - (ABRE EL PAQUETE) Y esto… ¿qué
es?
Micaela - ¿Cómo… qué es?
Clotilde - Esto es aspillera… y
esto es lana…
Micaela - ¡Claro! ¡Con esto te podes hacer una cartera
divina! Con un poco de manualidad que tengas…
Antonio - Y ahora con la
cremita…
Micaela - Y para el mimoso de la casa… el hijo de mi corazón…
(LE ENTREGA EL REGALO) con todo mi amor.
Antonio - A ver… a ver… (LO
ABRE) un portadocumentos…
Micaela - ¿Te gusta el
color?
Antonio - Bárbaro, mamá. Gracias… es bárbaro… ¡El práctico y útil
portadocumentos!
Micaela -(SALIENDO) Una madre siempre sabe lo que le
viene bien a sus hijos.
M.Esther - Y ahora, para que reine nuevamente la
paz… ¡Se van a dar un beso y un abrazo!
Clotilde - (RESISTIÉNDOSE
APENAS) Por mí…
M.Esther - (JUNTANDO A AMBOS) ¡Que se besen! ¡Que se
besen!
Micaela - (ENTRA, ENARBOLANDO UN TUL DE NOVIA Y ENTONANDO LA
MARCHA NUPCIAL)
Clotilde - ¿Y eso?
M.Esther - ¿Qué es eso,
abuela?
Micaela - (REVOLEANDO EL TUL SIGUE
TARAREANDO)
Clotilde - Es un velo… (MICAELA APRUEBA Y SE
RÍE)
M.Esther - ¡A ver abuela…!
Micaela - (SIEMPRE AGITANDO EL TUL Y
CANTANDO) ¿El velo de quién?
Clotilde - (TOMÁNDOLO) ¡Mi
velo!
Antonio - ¡No!
Micaela - ¡Yo guardo
todo!
Clotilde - ¡Mi velo!
Antonio - ¡JÁ! Qué telas ¿eh? ¡Tiene
21 años!
M.Esther - ¡El velo de la novia!
Micaela - ¡Micaela
guarda todo!
Clotilde - (RISUEÑA) ¡Las cosas que tendrá guardadas en
esos baúles!
Micaela - ¡Todo de valor espiritual!
M.Esther -
¡Ponételo! ¡A ver! ¡Mamá, ponételo!
Clotilde - (SE LO PONE CON ALGO DE
EMOCIÓN) ¡Mi velo de novia…!
Antonio - (LEVANTÁNDOSE DE LA CAMA) A ver
cómo te queda… a ver…
M.Esther - ¡Le queda lindísimo!
Antonio -
(SONRIENDO BURLÓN) ¡Miss Universo!
Clotilde - Mirate la panza antes de
hablar… (LE TIRA ALGUNOS GOLPES CARIÑOSOS)
Antonio - Igual que hace 21
años, Clotilde… pero 21 años después.
M.Esther - ¡A ver, vamos! ¡Los dos
juntos que les saco una foto!
(ANTONIO TOMA A CLOTILDE Y BAILA CON
ELLA)
Micaela - ¡Vivan los novios!
M.Esther - (ARRIBA DE LA
CAMA) ¡Quietos que viene la foto! (LA PAREJA QUEDA ESTÁTICA, MICAELA SE COLOCA
JUNTO A ELLOS)
Antonio - ¡Salí mamá! ¡Hasta aquí te metés!
M.Esther -
¡Con abuela y todo! ¡Quietos! (SACA LA FOTO Y LES ARROJA UN ALMOHADÓN. HAY
RISAS) ¡A ver cómo le queda el velo a papi!
Clotilde - ¡Sí! ¡Sí! (ENTRE
RISAS LAS TRES MUJERES LE COLOCAN EL VELO Y LO TIRAN SOBRE LA
CAMA)
Antonio - ¡No, che, no, que no soy ningún maricón, no! (LAS
MUJERES LE HACEN COSQUILLAS) ¡No! ¡No! ¡Cosquillas no! ¡Bueno! ¡Basta! Ahora a
vestirse. Vamos a tomar un aperitivo y a almorzar en un buen
restaurante.
M.Esther - ¡Ay! ¡Sí! ¡Rápido antes de que se
arrepienta!
Micaela - ¡Viva! ¡Se puso en gastos! (SALEN. CLOTILDE QUEDA
MIRANDO SU VELO)
Clotilde - Gracias, viejo. Pero por qué, en lugar de
almorzar no salimos a cenar…
Antonio - ¡Pero vos sos insaciable! ¡A vos
nada te conforma! Para esta tarde y esta noche están las masas y sándwiches que
encargué.
Clotilde - ¡Vos no vas a cambiar nunca!
Antonio - Y
apenas volvamos acordate de llamar a mi hermana. Le va a gustar que seas vos
quien le recuerde que ella, su marido y sus tres hijos son mis
invitados.
Clotilde - ¿Nadie más?
Antonio - ¡Sí! Llamá también a
la tía Celina y a la tía Sara.
Clotilde - Sí, sí, sí… (LOS ÚLTIMOS
PARLAMENTOS HAN SIDO DICHOS MIENTRAS SALEN Y YA FUERA DE ESCENA. SE ESCUCHAN
CANTOS Y COMENTARIOS DIVERSOS. DESDE ANTES DE QUEDAR VACÍA LA ESCENA SE HAN
ESCUCHADO GOLPES A LA PUERTA QUE LA FAMILIA NO HA ADVERTIDO. FINALMENTE,
LENTAMENTE, SE ABRE LA PUERTA Y ENTRA, O MÁS BIEN SE ASOMA, MIGUEL
AGUIRRE)
Aguirre - Permiso… Permiso… (NADIE LO ESCUCHA. PARECERÍA QUE
TAMPOCO TIENE MUCHAS GANAS DE SER ESCUCHADO. ENTRA) Permiso… (OBSERVA EL LUGAR,
TOCA OBJETOS CON CIERTO CARIÑO, SE VUELVE HACIA LA PUERTA Y LEVANTA EL DIARIO
QUE ESTÁ ALLÍ CAÍDO) Permiso… Permiso… (TOCA LAS SILLAS, LA MESA, ABRE LOS
CAJONES… NO BUSCA NADA, SOLO QUIERE CONOCER) Permiso…
Antonio -
(REAPARECE Y SE DIRIGE HACIA LA PUERTA) ¡Apúrense que voy a buscar el auto! ¡Que
no las tenga que esperar! (ABRE LA PUERTA Y NOTA LA AUSENCIA DEL DIARIO. VUELVE
A ENTRAR) ¿No vieron el diario?... (VE A AGUIRRE)
Aguirre - (LUEGO DEL
PRIMER MOMENTO) Hola.
Antonio - (MECÁNICAMENTE) Hola… (RECUPERÁNDOSE
APENAS) Oiga… ¿Qué hace usted acá?
Aguirre - Mirando la casa… Que linda
casa tiene… No?
Antonio - (TODAVÍA ESTUPEFACTO) Pero… Cómo entró
acá?
Aguirre - Yo pedí permiso, eh… Pero ustedes estaban cantando y no
oyeron…
Antonio - (COMENZANDO A ALTERARSE) ¿Y usted entra en una casa
así nomás?
Aguirre - ¡No! Yo pedí permiso. Yo dije “permiso, permiso,
permiso…” Y como no contestaban… Pasé…
Antonio - Espere un poco… Espere…
¿Estaba abierta la puerta?
Aguirre - Cerrada, pero sin
llave.
Antonio - (UN MOMENTO DE DUDA. DE PRONTO LLAMA) ¡Mamá! (COMIENZA
A CALENTARSE) ¡Le tengo dicho millones de veces! “¡No dejen la puerta abierta!
¡No dejen la puerta abierta!” ¡Mamá!
Micaela - (DESDE INTERIORES) ¿Qué
pasa, nene?
Antonio - ¡Cómo que pasa! ¡Cómo que pasa!
Clotilde -
(DESDE INTERIORES) Antonio… ¡¿Pasa algo?!
Antonio - ¡Nada pasa, nada!
¡Querés venir, mamá!
Micaela - ¡Ya voy! ¡Termino de arreglarme y
voy!
Antonio - ¿Y ese diario?
Aguirre - Estaba en el suelo, ahí
afuera. Y como lo iban a terminar pisando lo levanté y lo
entré.
Antonio - Lo encontró frente a la puerta de mi
casa…
Aguirre - Sí. Y ya lo debían haber pisado así que lo entré…
(ANTONIO, CON ALGO DE TEMOR, SE DIRIGE CON EL BRAZO EXTENDIDO HACIA AGUIRRE.
AGUIRRE LE EXTIENDE LA MANO CREYENDO QUE SE LA QUIERE ESTRECHAR. ANTONIO LA
ELUDE Y LE ARREBATA EL DIARIO)
Antonio - ¿Y usted agarra las cosas de
los demás así porque sí? ¡Mamá!
Micaela - ¡Ya voy! ¡Ya voy
yendo!
Antonio - (A AGUIRRE) ¡Contésteme!
Aguirre - Yo lo hice
por usted… Estaba ahí, todo tirado y…
Antonio - ¿Y no pensó que en esta
casa podía haber gente? ¿Cómo entra así?
Aguirre - ¿Y si estuviera vacía
para qué iba a entrar?
Micaela - (ENTRANDO) ¿Qué querés, nene? (VIENDO A
AGUIRRE) Buenos días.
Aguirre - Hola.
Micaela - ¿Su familia
bien?
Aguirre - ¿Qué familia?
Antonio - ¡Mamá! ¿Cuántas veces te
dije que no quiero que dejen la puerta abierta?
Micaela - La acabás de
abrir vos para hacer pasar al señor…
Antonio - ¡Yo no la abrí! El señor
entró solo…
Aguirre - ¡Yo pedí permiso!
Micaela - ¡Debe haber
sido la nena que se levantó antes para llevarte el desayuno a la cama!
¡Sacrificio que no te merecés ni sabés agradecer!
Antonio - ¡No me
cambies de conversación! ¡Estoy harto de decírtelo a vos, a Clotilde y a la
nena! ¡Me lo digo yo a mí mismo todos los santos días! ¡No quiero que dejen la
puerta abierta! ¡No quiero!
Micaela - ¡Yo tampoco! ¡Siempre la dejo
cerrada!
Antonio - ¿Acaso no leen en el diario lo que pasa todos los
días? (BUSCA EN EL DIARIO Y LEE) “Entran a una casa y asesinan a toda la
familia”…, “Llenan una bañadera de sangre”…, “Matan a la hija”…, “Violan a la
abuela”… ¿Ustedes quieren que un día yo llegue a casa y me encuentre con algo
semejante y me muera de disgusto?
Aguirre - (SE DIRIGE HACIA LA PUERTA Y
LA CIERRA CON LLAVE) En eso tiene razón el señor… (SE GUARDA LA
LLAVE).
Micaela - ¡Yo leo los diarios y desde que era chiquita, cuando
los diarios eran diarios de verdad y no pasquines como ahora!
Antonio -
¡Lee lo que quieras pero cerrá la puerta de calle! (VA A LA PUERTA CON INTENCIÓN
DE CERRARLA Y QUEDA SORPRENDIDO AL ENCONTRARLA CERRADA. NO COMPRENDE QUE HA
PASADO).
Aguirre - Tiene razón el señor… Una vez entraron tres tipos a
una casa en San Isidro y tomaron a toda la familia como rehenes. Menos mal que
vino unos de esos cuerpos especiales y liquidó como a catorce. Dos de los
malhechores escaparon pero al tercero, que estaba mal herido, lo pudieron
capturar.
Antonio - (QUE EN CUATRO PATAS RECORRE LAS INMEDIACIONES DE LA
PUERTA BUSCANDO LA LLAVE, REZONGA EN SIMUNTÁNEO CON EL PARLAMENTO ANTERIOR)
¿Alguien podrá decirme dónde está la llave? Estoy cansado de decirlo… “¡Pongan
las cosas en su lugar! ¡Pongan las cosas en su lugar!” “¡Orden!
¡Orden!”.
Aguirre - (HABLANDO CON MICAELA QUE RETROCEDE ASUSTADA PESE A
QUE LA ACTITUD DE AGUIRRE ES INGENUA Y NADA TIENE DE AGRESIVA)… Cuando entraron,
por fin, a la casa se encontraron con un desastre de aquellos. Después llegó la
policía científica que se pasó casi una semana tratando de quitar las manchas de
sangre de las paredes y del techo.
Antonio - (EN SIMULTÁNEO CON LO
ANTERIOR)… Pero nadie me hace caso… Y así están las cosas… Así están las cosas…
(SIGUE SU BÚSQUEDA SIEMPRE GATEANDO)
Micaela - Nene… ¿Me querés decir
que estás buscando?
Antonio - (EN LO SUYO) ¡Dejen las cosas en su lugar!
¡Dejen las cosas en su lugar!
Micaela - ¡Nene! ¡¿Qué estás
buscando?!
Antonio - ¡Las llaves, mamá! ¡Las llaves!
Aguirre -
Las tengo yo, señor…
Antonio - (TRAS UN MOMENTO DE SORPRESA SE PONE DE
PIE) ¿¡Dígame, tengo cara de estúpido yo!?
Aguirre - No, para nada, pero
cuando escuché lo que usted decía sobre los peligros de dejar la puerta abierta,
yo me asusté.
Antonio - ¡Contésteme! ¿Tengo cara de
estúpido?
Aguirre - ¡Yo también tengo derecho a tener miedo! ¡A mí
tampoco me gusta estar en un lugar que pueda entrar quién sabe
quién!
Antonio - (FRENTE A ÉL) ¡Me da la llave por
favor!
Aguirre - (REVISÁNDOSE LOS BOLSILLOS) Diga, qué se cree… ¿Que
quiero quedarme con sus llaves? (SACA OBJETOS INSOLITOS DE SUS BOLSILLOS). Yo
tengo un cerrajero amigo que, si quiero, le pido y me da 200 llaves para que
sepa…
Antonio - ¡Quiero mis llaves!
Micaela - ¡Ay, sí! Por
favor, señor, dele las llaves antes de que se ponga peor.
Antonio - Vos,
mamá, mejor cállate.
Aguirre - (SIGUE SACANDO OBJETOS. SE LE CAEN
ALGUNOS. LOS LEVANTA) La gente tira estas cosas pero, dos por tres, vienen y me
dice: “A ver, miguelito, no tiene un tornillo o una arandela o un piolincito? Y
yo tengo.
Antonio - ¡Mis llaves!
Aguirre - Las tenía por
acá.
Antonio - (AVALANZANDOSE SOBRE EL CUELLO DE AGUIRRE) ¡La llave! ¡La
llave! ¡La llave! (LO SACUDE A PESAR DE QUE AGUIRRE ACABA DE ENCONTRARLAS Y LAS
ENARBOLA FRENÉTICAMENTE PUES ANTONIO LO ESTÁ ESTRANGULANDO).
Micaela -
¡Nene! ¡Soltalo! (ENTRAN MARÍA ESTHER Y CLOTILDE).
M.Esther - (TRATANDO
DE SEPARAR) ¡Papá! ¡Qué haces!
Clotilde - ¡Qué es esto, dios mío! (ENTRE
AMBAS LOGRAN SEPARAR A ANTONIO) ¡Antonio! ¿Qué es esto?
Antonio -
(JADEANTE PERO CON SUS LLAVES) ¡Lo único que me faltaba es que me vinieran a
tocar el culo en mi propia casa! (SE DIRIGE A LA PUERTA Y LA
ABRE).
Clotilde - ¡Antonio! ¡Decime!
Antonio - ¡Este tipo, que
entró y no lo puedo sacar!
Aguirre - (SEMIAHORADO) ¡Está loco! ¡Me quiso
matar! Pero… ¿En dónde vine a caer?
M.Esther - ¿Quién es,
papá?
Antonio - ¿Y qué sé yo? Entró y sigue ahí, ¿no lo
ves?
Aguirre - ¡Es un asesino de esos de los diarios!
Antonio -
(ACORRALÁNDOLO) ¡Si no se va el que va a salir en los diarios es
usted!
M.Esther - ¡Papá, sin violencia!
Aguirre - (GIRANDO
ALREDEDOR DE LA MESA) ¿Yo qué le hice, señora? Le entré el diario para que no se
lo pisaran… ¡Señora!
Clotilde - ¡No! ¡A mí no me
hable!
Aguirre - (A MARÍA ESTHER) Le cierro la puerta para que no entre
ningún desconocido…
Antonio - ¡Se va! (NO DEJA DE PERSEGUIRLO EN TORNO A
LA MESA).
Aguirre - ¡Es injusto! ¡Así no se pagan los favores! ¡Qué
recibimiento de mierda, por favor!
Antonio - ¡Se va! (LA FAMILIA LO
SIGUE TRATANDO DE CALMARLO A LOS GRITOS).
Clotilde - ¡Antonio, por
favor!
Micaela - ¡Dios mío! ¡Ay, dios mío!
M.Esther - ¡Calmate,
papá! ¡Papá no te agites! (EN MEDIO DEL ESCÁNDALO AGUIRRE SE SUBE A UNA SILLA,
DE ÉSTA PASA A LA MESA Y CON UN ÁGIL SALTO SE CUELGA DE LA ARAÑA. UN REPENTINO
SILENCIO Y UN CESE DEL MOVIMIENTO SIGUEN A ESTA ACCIÓN).
Antonio -
¡Oiga!... ¡Bájese de ahí!
Micaela - ¡No grites tanto! ¡Los
vecinos!
M.Esther -¡Sin escándalo, papá!
Clotilde - ¡Bájese, por
favor!
Antonio - ¡Le voy a romper el alma!
Aguirre - ¡Ah! ¡Y
todavía me pide que baje! ¡No me bajo nada!
Antonio - (MUY FATIGADO SE
SIENTA) Descanso un poco y le juro que lo muelo a patadas…
Clotilde -
¡BÁJESE!
Aguirre - ¡No hay garantías!
Micaela - ¡Hay,
hay!
Aguirre - ¡No hay! ¡¿No vió como ese morocho casi me mató!? ¿No vió
como me agarró del pescuezo?
M.Esther - ¡No grite!
Aguirre - ¡Yo
defiendo mis derechos!
Antonio - ¡Mis derechos dice! (QUIERE LEVANTARSE
PERO LA FATIGA LE IMPIDE MOVERSE Y VUELVE A SENTARSE) Agua, mamá,
agua…
Micaela - (SALIENDO) ¡Ya va, hijo, enseguida!
Clotilde -
¿Se baja o no se baja?
Aguirre - ¡No me bajo nada! ¡No me
bajo!
M.Esther - ¡Hable bajo!
Aguirre - (EN VOZ BAJA) Nada me
bajo. ¿Si no me cuido yo, quién me cuida?
Clotilde - ¡Está bien! No se
baje. (SE SIENTA).
M.Esther - Señor… Por favor… (CLOTILDE LE HACE SEÑA
DE QUE SE CALEE Y DE QUE SE SIENTE. MARÍA ESTHER NO ENTIENDE MUCHO PERO CALLA Y
SE SIENTA. SILENCIO. VUELVE MICAELA CON UN VASO DE AGUA Y UNA
JARRA).
Micaela - (ASUSTADA POR EL SILENCIO) ¿Qué
pasa?
Clotilde - Nada pasa.
Micaela - (ALCANZANDO EL VASO A
ANTONIO) ¿Por qué no se baja, señor?
Clotilde - Que no se baje. Que se
quede ahí si quiere. (ANTONIO, DEVUELVE EL VASO A MICAELA. CLOTILDE, POR SEÑAS,
PIDE AGUA A SU SUEGRA. MICAELA VUELVE A LLENAR EL VASO Y ANTE UNA NUEVA SEÑA DE
CLOTILDE SE SIENTA TAMBIÉN. LA IMAGEN ES UN TIPO ABRAZADO A UNA ARAÑA Y TODA LA
FAMILIA ABAJO, TOMANDO AGUA. SENTADOS Y EN SILENCIO).
Aguirre - Oigan…
Yo no vine a esta casa para estar acá arriba…
Clotilde - No le hagan
caso. Dejen que se aburra…
M.Esther - (INQUIETA) ¿Para qué vino,
señor?
Aguirre - Para estar en familia…
M.Esther -
(DESCONCERTADA) ¿Pero qué pasó, papá?
Antonio - (CUENTA, AÚN FATIGADO)
Nada… que iba a buscar el auto y me lo encuentro a este tipo
ahí…
Aguirre - Hable más alto que no lo escucho…
Antonio -
(LEVANTANDO INCONCIENTEMENTE LA VOZ)…Y me lo encuentro a este tipo ahí… Y se me
hace el gracioso y me dice… “Yo pedí permiso…”
Aguirre - Y es cierto.
Varias veces pedí permiso…
Antonio - …Y tenía mi diario en la
mano…
Aguirre - …Se lo levanté del suelo para que no se lo
pisaran…
Antonio - “…Deme mi diario”, le dije…
Aguirre - … ¡Y
ahí lo tiene! ¿Para qué querría quedarme con un diario de
porquería!
Antonio - (QUE YA HABÍA COMENZADO A REANIMARSE) ¡Y lo había
arrugado todo!
Aguirre - ¡Mentira!
Antonio - (BAJANDO LA VOZ) ¡Y
para colmo ni sé quién es!
Aguirre - ¡Oiga! ¡Hable conmigo! ¡No me dejen
solo como un hongo!
Antonio - ¡Un tipo que se mete como perico por su
casa en mi propia casa!
Aguirre - (SACA UN SILBATO Y LO HACE
SONAR).
Antonio - ¡Pero, por favor! ¡No entiende que esta es una casa
decente!
Aguirre - ¡Si son gente decente no hablen como si yo no
estuviera!
Clotilde - (PERDIENDO SU CONSIGNA DE IGNORARLO) ¡Cállese la
boca!
M.Esther - (ASUMIENDO LA POSTURA DEL “NINGUNEO”) Mamá… no le hagan
caso…
Clotilde - (RECUPERANDO EL ROL) Sí, claro, como si no estuviera…
(TODOS FINGEN IGNORARLO).
Aguirre - ¡Ah! Así que… Bueno… (SE DESCUELGA
PERO NO HACE PIE. ENTRA EN PÁNICO) ¡Eh! ¡Me caigo! ¡Me mato!
Antonio -
¡Bájese de ahí!
Aguirre - ¡Es lo que quiero pero no
puedo!
Antonio - ¡Salte!
Aguirre - ¡No me
animo!
Antonio - ¡Salte!
Micaela - ¡No! ¡Te va a romper la
mesa!
Antonio - ¡Salte le digo!
Clotilde - ¡No! ¡Se puede romper
una pierna y nos compromete a todos!
Aguirre - ¡Lindos
sentimientos!
M.Esther - (SUBIENDO A LA MESA) ¡Bájese, por dios! (LE
TOMA UNA PIERNA).
Aguirre - ¡No me tire así! (PATALEA Y ELLA LO
SUELTA).
Clotilde - ¡Ayudalo a bajarse, Antonio!
Aguirre -
(VIENDO QUE ANTONIO SUBE A UNA SILLA) ¡No! ¡Que ese pega!
Micaela - ¡Qué
horror! ¡Qué vergüenza!
Clotilde - (SUBIÉNDOSE A OTRA SILLA) Quédese
tranquilo que mi marido va a ayudarlo.
Antonio - (COLOCÁNDOSE BAJO LAS
PIERNAS DE AGUIRRE) Apoye sus pies sobre mis hombros… (AGUIRRE LO HACE) Ahora
saque una mano de la araña y empiece a doblar las rodillas… (AGUIRRE LO HACE)
¡No! ¡Pesa mucho! ¡No! (CLOTILDE Y MARÍA ESTHER SOSTIENEN COMO PUEDEN EL CUERPO
DE AGUIRRE QUE SE DESLIZA HASTA QUEDAR MONTADO A CABALLO SOBRE EL CUELLO Y
HOMBROS DE ANTONIO) ¡Me aplasta!
Aguirre - ¡Ayúdenlo a él que se va a
caer! (CLOTILDE Y MARÍA ESTHER APUNTALAN A ANTONIO).
Antonio -
¡Sáquenmelo de encima! (ANTONIO NO AGUANTA MÁS EL PESO Y AFLOJA SUS RODILLAS.
LAS MUJERES QUE LO APUNTALAN SIGUEN SU MOVIMIENTO. TODOS TERMINAN AMONTONADOS
SOBRE LA MESA, MENOS AGUIRRE QUE SE DESPLOMA AL SUELO).
Aguirre -
(RETORCIENDOSE EN EL PISO) ¡Ay! ¡Me duele! ¡Me duele!
Micaela - ¿Qué le
duele?
Aguirre - ¡Todo! ¡Todo!
Micaela - Antonio… ¡Qué bruto
sos!
Antonio - Mamá… ¡Andate a la mierda!
M.Esther - (AYUDANDO A
AGUIRRE A LEVANTARSE) ¿Se lastimó?
Aguirre - Todo.
Todo.
Micaela - (FIEL A SU ROL DE AGUATERA) Tome un vaso de
agua.
Aguirre - No, agua no, me da acidez.
M.Esther - ¿Una
aspirina?
Aguirre - No… Eso me da dolor de cabeza… ¿No tiene un poco de
comida?
Clotilde - (LUEGO DE UN SILENCIO)…Tiene
hambre…
Antonio - (ENJUGÁNDOSE EL SUDOR) ¿Comida?
Aguirre - Sí…
Un poco…
Antonio - Yo te voy a dar comida… Te voy a mandar a un lado
donde te van a dar comida dos veces por día…
Aguirre -(INGENUO)
¿Sí…?
Antonio - Llamo a la policía y enseguida te dan.
Aguirre -
(UN SALTO ÁGIL Y YA ESTÁ JUNTO AL TELÉFONO) ¡No! ¡La policía no! ¡Tienen mal
carácter! ¡Me voy! ¡Me voy!
Antonio - Ahora mismo se
va.
Aguirre - Sí… Me voy… ¿Y la llave? ¿Dónde está la llave?
¡Orden! ¡Orden! (UN ÚLTIMO INTENTO) Me da un poco de comida y me
voy…
Antonio - ¡Llamo a la policía…!
Aguirre - ¡No! ¡La policía
no! ¡Si la llama nos llevan!
Antonio - ¡Lo llevan!
Aguirre -
¡No! ¡Nos llevan a todos! Con mucha suerte largan a las mujeres a los dos meses.
A los cuatro meses nos interrogan, nos tipifican, nos acusan. Yo digo que entré
a su casa. Mi asunto queda claro; lo que yo dije, usted lo corrobora. Quedo en
libertad. Pero… ¿Y su caso? ¿Por qué estaba yo en su casa? Usted declara que no
sabe. ¿Cómo que no sabe? ¿Cómo que no tiene nada que decir? ¿Ah, sí? ¿Con que no
tiene nada que decir? Eso les llama la atención, les interesa, los estimula, los
excita… (TRAS UNA PAUSA, ANTONIO SE LLEVA EL TELÉFONO AL OÍDO. AGURRE TIRA DEL
CABLE EN UNA ACTITUD MÁS TEMEROSA QUE OFENSIVA. ANTONIO TIRA PARA RECUPERAR EL
APARATO. AGUIRRE QUEDA CON EL TELÉFONO Y EL CABLE EN SUS MANOS. EL PRIMER
SORPRENDIDO ES ÉL. ANTONIO RETROCEDE, IMPRESIONADO. LAS MUJERES SE AGRUPAN JUNTO
A ÉL) Se rompió…
Antonio - (MUY BAJO) Lo rompió…
Aguirre - ¿Yo?
Vos tiraste también…
Antonio - No me tutee…
Clotilde - Mire lo
que hizo…
Aguirre - Por favor… No se pongan así… Fue sin querer. Yo
tiré… (A ANTONIO) Vos tiraste…
Antonio - (A LAS MUJERES) ¡Él
tiró!
Aguirre - (A ANTONIO) ¡Nosotros tiramos! (A LAS MUJERES,
EXCULPÁNDOLAS) ¡Vosotras no tirásteis!
Micaela -(POR ANTONIO Y AGUIRRE)
¡Ellos tiraron!
Aguirre - ¡Vamos!... Mírenme con cariño. (A CLOTILDE)
Por favor, señora, dígale al morocho…
Clotilde - ¡Al morocho! Antonio…
Se llama Antonio Albella.
Aguirre - (LASTIMERO) Dígale a Antonito,
señora…
Clotilde - Clotilde me llamo…
Aguirre - Vamos, Clotilde,
dígale que no se enoje… Estábamos tan bien… (A MARÍA ESTHER) Usted… esta chica…
¿Cómo se llama?
M.Esther - María Esther…
Aguirre - (ACERCÁNDOSE
A ELLA QUE RETROCEDE) Yo después lo arreglo en dos patadas… ¿eh? (ACERCÁNDOSE A
MICAELA QUE RETROCEDE) Abuela…
Micaela - Micaela…
Antonio -
(DECIDIÉNDOSE A CORTAR EL TEMA) ¡Traiga acá! (LE ARREBATA EL
TELÉFONO).
Aguirre - Yo lo arreglo, Antonito… (CON DELICADEZA LO VUELVE
A TOMAR. HACE UN INTENTO PATÉTICO DE IMPOSIBLE ARREGLO DEL QUE SE LIBERA
DEVOLVIENDO EL ARTEFACTO Y PROPONIENDO CON OPTIMISMO…) ¡Como algo y se lo
arreglo!
Antonio - (HARTO) ¡Bueno, está bien! Envuélvanle algo de
comida, así se va… (VUELVE A PONER EL TELÉFONO EN SU LUGAR).
Aguirre -
¡No! Yo digo de comer juntos… En familia… ¿eh?... ¿Sí?
Clotilde - (SUAVE
DEFENSA) No… Tenemos que salir…
M.Esther - Claro… Coma solo…
Tranquilo…
Aguirre - Es que me cuesta comer solo… Por eso es que no como
desde hace tanto… (LAS MUJERES MIRAN A ANTONIO).
Antonio - (AL LÍMITE)
¡Está bien! (A AGUIRRE) ¡Usted no hable más, por favor! (A LA FAMILIA)¡Picamos
algo y después nos vamos!
M.Esther - (VIENDO ALEJARSE LA SALIDA) Pero…
¿Y el festejo? (CLOTILDE, CON UN GESTO, LE PIDE PACIENCIA).
Micaela -
(FASTIDIADA) Nene, para todos no va a alcanzar… Hay poca cosa…
Antonio -
¿Cómo que no va a alcanzar?
Micaela - Y sí… No va a alcanzar
(SALE).
Antonio - (ALZANDO LA VOZ) ¿Qué pasa con la plata que te doy por
día?
Micaela - (OFF) ¡Yo no hago milagros!
Antonio - (SALIENDO)
¡Te dije mil veces que quiero que tengas la heladera llena! ¡Llena! (BREVE
SILENCIO) ¡Acá no hay nada! ¡Nada!
Micaela - ¡La plata no puede
estirarse! (CLOTILDE Y MARÍA ESTHER PREPARAN LA MESA. AGUIRRE, COMO UN CHICO
ANSIOSO SE HA SENTADO EN LA CABECERA).
Antonio - (ENTRANDO) ¡En vida lo
tragabas al viejo y ahora me tragás a mí! ¡Eso es lo que pasa!
Micaela -
(AÚN EN OFF) ¡Cómo podés decir eso de tu madre!
Antonio - (VIENDO LA
CARTERA QUE MICAELA LLEVABA PARA EL RESTAURANTE) ¡Quisiera saber que tenés en tu
cartera! ¡Vamos a ver! (LA TOMA E INTENTA ABRIRLA).
Micaela - (REAPARECE
Y SE ABALANZA SOBRE ANTONIO) ¡Dame eso! ¡Dame! ¡Hijo
desnaturalizado!
Clotilde - ¡Antonio! ¡Es tu madre! (LOS
SEPARA).
Micaela - (YA CON SU CARTERA) ¡Qué le importa a él! ¡Qué le
importa!
Antonio - ¡Nos va a enterrar a todos! (MASCULLA) Si no la mato
antes por todo lo que me hace… (CASI SIN PAUSA AL VER A AGUIRRE SENTADO EN SU
SILLA) ¡Le doy 10 segundos para que se levante de mi silla!
Aguirre -
Ah… (SE PONE DE PIE, MICAELA Y MARÍA ESTHER CORREN A OCUPAR SUS SILLAS. AGUIRRE
SE ACERCA A MARÍA ESTHER)
M.Esther - Si no fuera mía se la
prestaría…
Micaela - Ni se le ocurra tocarme la silla…
Aguirre -
(BUSCA CON LA MIRADA Y AL NO ENCONTRAR NADA PARA SENTARSE APOYA CONFIANZUDO SU
MANO SOBRE EL HOMBRO SE ANTONIO) ¿Dónde me siento?
Antonio - (RETIRA CON
VIOLENCIA LA MANO DE SU HOMBRO) Acá solo hay sillas para la
familia.
Clotilde - (QUE HA VUELTO DE LA COCINA Y PUESTO COMIDA SOBRE LA
MESA AYUDADA POR MARÍA ESTHER) Aquí tiene la comida, señor.
Aguirre -
Sí, la comida la veo, pero ¿dónde me siento?
Antonio - ¡Yo no puedo
tener sillas para todo el mundo!
Aguirre - ¿Pero será posible que en
todos lados sea igual? ¡Todos prometen y nadie cumple! Siempre con eso de
“esperá miguelito, ya vas tener tu silla, esperá…” ¡Y cuando llega el momento
hay que comer parado! Hace unos meses, sin ir más lejos, me decía este hombre…
¿Cómo se llama?... Bueno, ustedes saben… Me decía: “Venga don Aguirre, venga
conmigo, que si usted viene… Va a tener flor de silla” ¡No fui nada! Porque
antes me habían dicho lo mismo y después me pase 4 años comiendo salteado… y
parado.
Antonio - Algo habrá hecho para no tener
silla.
Aguirre - ¡Ah! ¡Ya le vinieron con el cuento! Porque una vez, en
la escuela, le saqué la silla a la directora cuando se iba a sentar… ¿Por eso
tengo que estar toda la vida parado?
Antonio - ¿Y lo dice tan tranquilo?
¡Así empieza el aprendizaje de los grandes atentados! ¡Así comienzan su carrera
los enemigos de la sociedad! ¡Los perturbadores de la enseñanza! ¡Sacándole la
silla a la directora!
Aguirre -Sí… Usted habla y habla y yo me quedo
parado.
Antonio - (SE PONE DE PIE) ¡Eso no se lo
permito!
Aguirre - (LEVANTA EL BRAZO PARA DEFENDERSE) ¡No! ¡Está bien!
¡Como parado!
Antonio - ¡Cállese la boca! En esta casa yo y mi familia
no le negamos una oportunidad a nadie (A SU FAMILIA) ¿Es así o no es así?
(SILENCIO) Aunque estoy seguro que usted la tuvo en la vida y la dejó pasar. (SE
ALEJA DE LA MESA) ¡Venga! (A SU FAMILIA) ¡Vengan ustedes
también!
Aguirre - Pero no, está bien… (MIRA CON HAMBRE LA COMIDA) Como
así nomás…
Antonio - Con mi familia siempre hemos sustentado la idea de
que una segunda oportunidad no puede negarse a nadie. (A SU FAMILIA) ¿Es así o
no es así? (NUEVO SILENCIO) y nosotros se la vamos a dar…
Aguirre - Sí,
señor…
Antonio - Pero aprovéchela porque es la última. ¿Están todos
listos?
La familia - ¡Sí!
Antonio - (A AGUIRRE) ¿Y usted qué
hace ahí?
Aguirre - Y yo que sé…
Antonio - Venga aquí, le
dije.
Aguirre - (YENDO HACIA EL GRUPO) Sí, señor.
Antonio -
Bueno… el último en llegar ya sabe lo que es. ¡Ya! (CORRE HACIA LA MESA Y OCUPA
SU SILLA. TRAS BREVE VACILACIÓN LOS DEMÁS HACEN LO MISMO. CLOTILDE PIERDE SU
LUGAR, AGUIRRE LO OCUPA.) Abombada… Ni sabés donde está la mesa en tu casa…
¡Tomá! (LE DA UN VASO DE VINO. CLOTILDE, ACONGOJADA, COME Y BEBE
PARADA).
Aguirre - (QUE COMENZÓ A COMER PERO NO PUEDE TRAGAR, SE LEVANTA
Y TOMA DE UN BRAZO A CLOTILDE) Señora, siéntese acá.
Antonio - (TOMANDO
DEL OTRO BRAZO A CLOTILDE) Perdone… Pero no puede darle la
silla…
Aguirre - Yo la gané, yo la doy… No puedo verla
parada…
Antonio - (TIRA DEL BRAZO DE CLOTILDE) Yo le voy a enseñar
entonces…
Clotilde - ¡Mi brazo!
Aguirre - No quiero aprender
eso. (TIRA DEL BRAZO).
Antonio - (TIRA DEL BRAZO) ¿Usted no tiene
principios?
Clotilde - ¡Me duele! ¡Suéltenme!
Aguirre - No
quiero tener una silla así (TIRA DEL BRAZO. ANTONIO SUELTA A CLOTILDE. AGUIRRE
LE OFRECE EL LUGAR, ELLA SE SIENTA, SONRÍE Y ACARICIA LA
SILLA).
Antonio - Pero no vuelva a reclamar otra oportunidad porque la
tuvo y la perdió.
Aguirre -No se preocupe más por mí… Si yo me arreglo…
Si estábamos lo más bien… (SE ARRODILLA EN EL SUELO, JUNTO A LA MESA. SU CABEZA
APENAS ASOMA POR ENCIMA DEL BORDE. COME CON APETITO)
Antonio - (A
CLOTILDE) Servile vino…
Aguirre - (SUSPIRA) Ah… No hay nada mejor que
comer en familia…
Clotilde - (COMIENZA A LLORAR) ¡No…!
¡No…!
Antonio - ¿Qué te pasa?
M.Esther -
¡Mamá!
Aguirre - Yo no hice nada…
Clotilde - No puedo comer… Se
me hace un nudo…
Antonio - ¿Pero será posible? ¡Todos los días una
nueva!
Clotilde - ¡Yo no soy de piedra!... No puedo ver a ese hombre
ahí, tirado como si fuese un perro.
Aguirre - No soy ningún perro… Me
llamo Miguel Aguirre.
M.Esther - (LO SACA DE DETRÁS DE LA MESA, LO LLEVA
AL FRENTE, LO HACE SENTAR EN EL SUELO Y PONE FRENTE A ÉL UNA SERVILLETA CON EL
PLATO ENCIMA) Pero si él se siente bien, mamá. ¿No viste como comía? Así se va a
sentir mejor todavía, ¿no?
Aguirre - Claro, gracias.
Clotilde -
(DECIDIDA) ¡No! ¡Venga!
Aguirre - Pero déjeme comer, señora. Aquí todo
el mundo me cambia de lugar y yo no como…
Clotilde - ¡Venga con su
plato! ¡Vamos, venga!
Aguirre - Ufa, señora…
Clotilde - Siéntese
acá… (SEÑALA SU FALDA).
M.Esther - Te va a pesar,
mamá…
Aguirre - (SE LEVANTA) Mucho no peso.
Clotilde - Siéntese…
(AGUIRRE SE SIENTA TÍMIDAMENTE).
Micaela - ¡Upa-lalá! (LANZA MIRADAS
MALICIOSAS A CLOTILDE Y OTRAS DE PROTESTA A ANTONIO). Voy a traer la sopa (SALE
HACIA LA COCINA. PERO VUELVE, APOYA LA SILLA SOBRE LA MESA PARA MARCAR QUE ESTÁ
OCUPADA Y SE VA).
M.Esther - Qué hambre que tiene… ¿Hacía mucho que no
comía?
Aguirre - Dos…
Clotilde - ¡Dos días!
Pobre…
Aguirre - Dos meses… Salteado ¡bah…!
Antonio - No hable
con la boca llena.
Aguirre - (CON LA BOCA LLENA)
Bueno…
M.Esther - Lo que no entiendo es cómo no tiene
silla.
Aguirre - Nunca.
Clotilde - ¿Y cómo se arreglaba sin
silla?
Aguirre - Y… ¿Qué se yo? Me acostumbré al cordón de la
vereda…
M.Esther - Pero en su casa…
Aguirre - No tengo
casa.
Clotilde - ¿Y dónde vive?
Aguirre - (HACE UNA SEÑAL
AMBIGUA)
M.Esther - Y… ¿Su familia…?
Aguirre - No tengo de eso…
Cuando nací no había nadie… Se ve que tenían que hacer… Y se
fueron…
Clotilde - ¡Pobrecito! ¿Y cómo se crió?
Aguirre - Y así…
Un poco por allá… Otro poco por aquí… Me dieron un pito para llamar a la gente…
Pero casi nunca vienen…
M.Esther - ¿Un pito?
Aguirre - Sí. (HACE
SONAR EL SILBATO).
Micaela - (DESDE AFUERA) ¡Ya va! ¡Se está
calentando!
Clotilde - ¿Y qué hace, pobrecito? ¡Tan
huérfano!
Aguirre - De todo… Pero eso sí, siempre solo. Mire, cuando era
chiquito fui al hospital a sacarme las amígdalas… Solo… (A ANTONIO) La primera
vez que fui a una de esas cosas malas… Fui solo.
M.Esther - ¿Qué
dijo?
Antonio - Nada, nena, nada.
Aguirre - Una vez estaba solo,
haciendo cola para tramitar no me acuerdo qué y… ¿A qué no sabe qué me
pasó?
Antonio - ¡No me diga que estaba solo haciendo
cola!
Aguirre - Le digo, sí… Y no me quisieron atender porque como
estaba solo haciendo cola… ¡No había cola! ¡Y como no había cola yo no hacía
cola! ¡Y allí solo atienden si uno hace cola…! Es para evitar los desórdenes y
las avivadas, ¿sabe?
Antonio - Claro, si no hicieran así esas oficinas
serían un desquicio.
Aguirre - Sí… Está bien, pero en mi caso podrían
haber hecho una excepción… ¿no?
Clotilde - Pero claro.
Aguirre -
Otra vez fui al cine a ver una película de mucho éxito. Le prometí al acomodador
que apenas yo pudiera le iba a dar una buena propina si me conseguía un buen
lugar. Me llevó a no sé qué fila y me iluminó una butaca. Yo enfilé: “permiso”,
“permiso”, “permiso. Llegué al lugar que el tipo me señalaba con la linterna y
me senté. Durante toda la película sentí algo raro… ¿Y qué veo cuando se prendió
la luz? ¡La plaza vacía, veo! Yo había visto la película solo ¡Si le digo que
fui a ver un clásico y la cancha estaba desierta!
Antonio -
¡No!
Aguirre - ¡Le juro! Tuve 50.000 testigos que no me dejan mentir. No
hay nada que hacer… Soy solo.
M.Esther - Y… ¿Nunca fue a una
iglesia?
Aguirre - ¿Eh?
M.Esther - A una iglesia… Allí se junta
gente y no habrá sillas pero hay bancos…
Antonio - ¡Duros como la puta
son!
Clotilde - ¡Antonio!
M.Esther - Le enseñan a cantar… Forman
coros. La gente canta, se hace de amigos…
Clotilde - La nena aprendió
ahí a cantar.
Aguirre - ¿Sí? ¡Cante algo! ¡Cante! Estamos en familia,
¿no?
Antonio - Usted no es de la familia.
Aguirre - ¡Si ella
cantara yo lo sería por un ratito! ¡Este antonito! (LE PASA LA MANO POR LA
CABEZA, ANTONIO SE LA QUITA AGRESIVAMENTE).
M.Esther - (PARA EVITAR UNA
NUEVA DISCUSIÓN COMIENZA A CANTAR).
Micaela - (ENTRANDO) ¡Un poquito de
lugar que llega la sopa! (AGUIRRE SE APRESURA A SERVIRSE).
Antonio -
¡Callate! ¡Que está cantando la nena!
Micaela - ¡Ya la oí! ¡No soy
sorda!
Clotilde - Vamos, un poco de modales…
Micaela - Tomá un
poco de sopa, nene…
Antonio - No quiero, mamá.
Clotilde - ¡La
nena está cantando!
Aguirre - (COMIENDO SU SOPA) ¡Canta
bárbaro!
Micaela - Tomá un poco, nene, te va a hacer
bien.
Antonio - (CON UN ADEMÁN LE HACE VOLAR EL CUCHARÓN) ¡Te digo que
no quiero!
Micaela - ¡Me quemaste! ¡Ciega! ¡Me quedé
ciega!
Antonio - (A TODOS) ¡No es verdad! ¡Está
exagerando!
Micaela - (MIENTRAS SALE) ¡Ciega! ¡He perdido la
vista!
Antonio - (SIGUIÉNDOLA) ¡Tanto escándalo por una
quemadurita!
Clotilde - Coma, Aguirre, no pasó nada. (Y LE ACERCA LA
CUCHARA A LA BOCA).
Aguirre - (SORPRENDIDO) Gracias (Y TOMA LA
CUCHARADA).
M.Esther - (CON SU CUCHARA OFRECE OTRO SORBO DE SOPA A
AGUIRRE) ¡Están jugando!
Micaela - (OFF) ¡Maldito sea el momento de
descuido que tuve hace 41 años!
Clotilde - Coma, señor Aguirre,
coma.
M.Esther - (VUELVE A CANTAR).
Antonio - (OFF) Así que nací
de casualidad, ¿no?
Clotilde - Otro poquito… (AGUIRRE TRAGA
SOPA).
Antonio - (OFF) Bien que apretarías las piernas para que yo no
naciera… ¿no?
Micaela - ¡Que querés! ¡Matarme a
disgustos!
Aguirre - ¿Es cierto eso de que apretaba…?
Clotilde -
¡Coma! (M.ESTHER CANTA MÁS ALTO. MICAELA ENTRA, UNTÁNDOSE CON CREMA, SEGUIDA POR
ANTONIO QUE SE TOCA LA CABEZA Y MIRA A SU MADRE).
Antonio - ¿Por eso
tengo este bulto en la cabeza… no?
Aguirre - (SE ACERCA A ANTONIO) A
ver…
Antonio - (A MICAELA) ¡Hablá! ¡Hablá! (A AGUIRRE) ¡Ahí no! ¡Más a
la derecha!
Aguirre - ¡Es cierto!
Micaela - (A ANTONIO,
SEÑALÁNDOLE SU CARA CUBIERTA DE CREMA) ¡Mirá! ¡Mirá!
Clotilde - Me usó
toda la crema…
Micaela - ¡Mirá lo que le has hecho a tu
madre!
Aguirre - (A MICAELA) No se ponga así (LE SIGUE PALPANDO LA
CABEZA A ANTONIO).
Antonio - ¡Deje de tocarme,
quiere…!
Micaela - ¡No te cansas de amargarme la vida!
Aguirre -
(ABRAZANDO A MICAELA) ¡Tome! ¡Para endulzarle la boca! (LE DA UN
CARAMELO).
Micaela - ¡Gracias, hijo, gracias!
Antonio - ¡Dale!
Comé porquerías, nomás. Después soy yo el que tiene que pagar el
médico…
Aguirre - Vamos… Cuídenla un poco… Que abuela hay una sola (LE
DA UN BESO).
Micaela - (PARA DAR CELOS) Gracias, Aguirre. Usted sí tiene
buenos sentimientos…
Antonio - Linda manera de
festejar…
Aguirre - ¿Festejar que cosa?
M.Esther - El
aniversario de casados.
Aguirre - (A ANTONIO) ¿De Clotilde con
usted?
Antonio - ¡No! ¡Mío con mi mamá!
Aguirre - Pero… ¿Por qué
en vez de pegarme cuando llegué no me dijo que estaban de fiesta? (SIRVE VINO;
HAY VOCES DE PROTESTA; PERO AGUIRRE ESTÁ NUEVAMENTE LANZADO) Tomen, tomen… ¡Hay
que festejarlo! Una vez que estamos juntos… ¡Yo sabía! Yo sabía que hoy iba a
ser un día entre los días. (LE GUSTA LA RIMA Y LE PONE MÚSICA). Cuando empecé a
caminar a las 3 de la mañana… Tocando puertas, entreabriendo ventanas, ya tenía
la corazonada de que me iba a encontrar con una linda familia… Una abuela
parecida a una estampita…
Micaela - Gracias, Aguirre,
gracias.
Aguirre - Una nena… Preciosa nena… Y una mamá… Usted señora…
¿Clotilde, verdad?, que no se queda atrás (MADRE E HIJA RÍEN). Y con ellas… ¡Un
tipo fenomenal! ¡Un tal Antonio! ¡Salud! (VUELVE A SERVIR VINO)
¡Salud!
Antonio - ¡Salud! (A MARÍA ESTHER) Vos estás tomando demasiado,
¿eh?
M.Esther - Es un día especial…
Clotilde - ¡Ay! (RIENDO) ¡Yo
ya estoy mareadita…!
Aguirre - (MIENTRAS SIRVE MÁS VINO) ¡Yo nunca
estuve en una fiesta! Una vez estuve a punto de estar en una, pero no estuve.
¿No les conté? Resulta que un señor me invitó y yo anoté la dirección en un
papel. Y no sé si fue porque el lápiz que usé era una porquería, o vaya usted a
saber por qué, el asunto es que se borroneó la dirección y no pude llegar… No
hubo caso. La cuestión es que fui a dar a otro lado y en lugar de fiesta había
flores y gente con cara larga…
Antonio - ¡Fue a dar a un
velorio!
Aguirre - ¡Ah, pero entonces ya les conté!
Todos -
¡No!
Aguirre - ¿Entonces como él lo sabe?
Antonio - Siga,
siga…
Aguirre - Sigo, sigo. Yo entré igual porque el señor me había
dicho que su madre iba a hacer licor de huevo y yo nunca había probado licor de
huevo…
M.Esther - Acá tenemos… ¡Es rico!
Aguirre - …Y… Bueno…
Entré y empecé a buscar por todos lados el licor de huevo… (COMIENZA CON
ANSIEDAD A REVISAR POR TODOS LADOS MIENTRAS CUENTA LA
HISTORIA).
Antonio - (TÍMIDAMENTE TRATA DE DETENERLO)
Oiga…
Clotilde - Dejalo… ¡Está contando!
Micaela - Pobre… Se
divierte…
Aguirre - (ABRE CAJONES, LEVANTA ALFOMBRAS, MUEVE LA MESA,
REVISA UN LUGAR DONDE SE GUARDAN LICORES…) Y yo buscaba,
buscaba…
Antonio - ¡Va a romper alguna botella!
Aguirre - ¡Había
vino, fernet, ginebra, whisky, coñac…!
Antonio - (LE ARREBATA LA BOTELLA
Y, MUY SACADO, COMIENZA A REORDENAR EL CAOS) ¡Qué hace con mis cosas! ¡Esto me
cuesta plata, sudor! ¡Una vida! ¡Quiero que entienda de una vez por todas que
todo lo que hay acá es mío! ¡Si usted quiere una familia, téngala, gánesela!
¡Pero ésta es mi familia! ¡Mi esposa! ¡Mi hija! ¡Mi madre, mi mesa, mis platos,
mi alfombra, mi mantel, mis sillas! (HA LEVANTADO LA SILLA DE
CLOTILDE).
Aguirre - Esa es la silla de Clotilde…
Antonio - ¡Mi
silla! (LA APOYA CON FUERZA SOBRE EL PISO).
Aguirre - (TESTARUDO) La
silla de Clotilde… (LA DESLIZA APROXIMÁNDOLA A CLOTILDE).
Clotilde -
(EMOCIONADA) Gracias…
Antonio - (EMPUJA A AGUIRRE) ¡Mi
silla!
Clotilde - ¡Antonio!
Aguirre - (LEVANTA LA SILLA) ¡De
Clotilde!
Antonio - (TIRONEA DE LA SILLA) ¡Mía!
Aguirre -
(TAMBIÉN TIRONEANDO) ¡De ella! (PERO NO RESISTE LA FUERZA DE ANTONIO Y TERMINA
DESPATARRADO SOBRE EL SUELO. ANTONIO ABRAZA A LA SILLA. HABLA RONCAMENTE, TENSO,
CASI SENSUAL).
Antonio - Mi silla… (LA ACARICIA) Mi respaldo… Mi
asiento… Mi comodidad… Mi descanso… Mi paz… (BRUSCAMENTE LA USA COMO ESCUDO) ¡Mi
seguridad! (AHORA VA SILLA POR SILLA) ¡Mía… mía… mía! (CONCLUYE) ¡Me revienta
que toquen mis cosas! (PAUSA).
Aguirre - (MUY TRISTE) Mío… mío… ¿Qué es
eso? ¿De qué vale tener algo si cuando uno está contento no puede regalarlo? ¡Yo
no tengo nada mío! (SE LEVANTA Y, SE QUITA EL SACO Y LO PONE SOBRE LOS HOMBROS
DE ANTONIO) ¡Nada mío!
Antonio - ¿Qué hace?
Aguirre - (SE QUITA
LA BUFANDA Y SE LA DA A MICAELA) ¡Nada mío!
Micaela - ¡No! ¡Va a sentir
frío!
Aguirre - ¡Nada mío! (SE QUITA LA CAMISA Y SE LA DA A
CLOTILDE).
Clotilde - No… Pero si es suya…
Aguirre - ¡No tengo
nada mío! ¡Nada! (SE QUITA LOS PANTALONES Y SE LOS DA A MARÍA ESTHER QUE, AL
VERLO EN CALZONCILLOS, RÍE NERVIOSA).
M.Esther - ¡Qué flaquito! (AGUIRRE
BUSCA LA PUERTA. MICAELA TRATA DE IMPEDIR SU SALIDA TAPANDO CON SU CUERPO LA
PUERTA DE CALLE).
Micaela - ¡No salga así a la calle! ¿¡Si lo ven salir
de aquí, desnudo, qué van a pensar de nosotros?!
Clotilde - (TRATANDO DE
OCULTAR A SU HIJA LA DESNUDEZ DE AGUIRRE) ¡No mires! ¡No mires te
digo!
Antonio - (INACTIVO POR EL ASOMBRO) ¿Pero qué está
haciendo?
Aguirre - ¡Déjenme ir! ¡No los quiero más! ¡Ya no quiero nada!
¡Les dejo todo! ¡Úsenlo en memoria mía!
M.Esther - ¡Dejame ver mamá!
¡Dejame ver!
Antonio - (AL ESCUCHAR A “SU” NENA, ANTONIO SE INVOLUCRA EN
EL EMBROLLO QUE SE HA ARMADO ANTE LA PUERTA DE CALLE) ¡Vístase! ¡Pónganle su
ropa!
Aguirre - ¡No quiero mi ropa! ¡Mi ropa ya no es mi
ropa!
Micaela - ¡Vístase! ¡No sea inmoral!
Antonio - ¡Póngase
esto! (LE QUIERE PONER EL SACO).
Aguirre - ¡Eso ya no es mío! ¡Ya lo
regalé!
Antonio - ¡Ayúdenme a vestirlo, carajo!
Aguirre -
¡Déjenme irme! ¡Desnudo! ¡Como llegué a este mundo!
Antonio - ¡Nena,
dame los pantalones!
M.Esther - (SEPARÁNDOSE DEL GRUPO) ¡No! ¡Son míos!
¡Me los regaló a mí!
Antonio - (YENDO TRAS SU HIJA) ¡Dame eso! (TRATA DE
SACARLE LOS PANTALONES. MARÍA ESTHER SE RESISTE) ¡Dámelo! (CLOTILDE Y MICAELA
VAN TRAS ÉL Y SE FORMA UN NUEVO GRUPO DE LUCHA CON M.ESTHER PARA ARRANCARLE EL
PANTALÓN).
Aguirre - ¡Adiós! (SE VA).
Antonio - (CORRIENDO HACIA
LA PUERTA) ¡Espere! ¡No se vaya así! (SALE FUERA UNOS PASOS Y VUELVE) Se
fue…
M.Esther - ¿Se fue?
Antonio - Sí…
Clotilde - ¿Se
fue?
Antonio - ¿Sos sorda? Se fue… Lo van a meter preso… (CADA UNO, COMO
ELUDIENDO LA AUSENCIA, SE CONCENTRA EN LA PRENDA QUE LE HA DEJADO AGUIRRE. LAS
MUJERES, CADA UNA A SU MANERA, PARECEN “OLERLAS”. ANTONIO, EN CAMBIO, LA EXAMINA
CON OJO DE TASADOR) Es bueno este saco. ¿De dónde lo habrá sacado? Lo mandás a
la tintorería… Y como nuevo… ¿De quién sería?
(HAY UN SILENCIO. TODOS,
SEPARÁNDOSE Y COMO VIVIENDO UN MOMENTO PRIVADO, TRATAN DE INCORPORAR ESA ROPA A
SU PROPIA VESTIMENTA. REPENTINAMENTE ENTRA AGUIRRE HACIENDO SONAR SU SILBATO.
TODOS QUEDAN ESTUPEFACTOS).
Aguirre - No me podía ir así, enojado… Mejor
hacemos un brindis todos juntos y después sí me voy…
Antonio - (LO MIRA)
¡Pero miren la facha que tiene! (RÍE).
M.Esther - (ALEGRE, JUEGA
ALREDEDOR DE AGUIRRE) ¡Volvió! ¡Volvió! ¿Viste, papá? ¡Volvió! (CLOTILDE OBSERVA
CON SIMPATÍA LA VUELTA DE AGUIRRE. MICAELA NO PARECE
CONTRARIADA).
Clotilde - (TRATANDO DE CALMAR SU EUFORIA) Bueno, nena,
bueno… Ya está bien… Ya está bien…
M.Esther - ¿Pero no ves que volvió?
¡Volvió!
Aguirre - (COLOCA A CLOTILDE ENCIMA DE UNA SILLA) ¡Ahora haga
un brindis apropiado para este momento!
Clotilde - ¡Pero acá arriba,
Aguirre!
Aguirre - (SIRVIÉNDOLE VINO) ¡Sí, hoy es día de fiesta!
Clotilde - No sé qué decir… ¡Ay! Estoy emocionada… (CONTIENE UNA
LÁGRIMA) En este día en que festejamos nuestro 21 aniversario… En compañía de
Antonio…
Aguirre - Y Miguel…
Clotilde - Y mi nena… Y… Y mi
suegra…
Aguirre - ¡Y Miguel!
Clotilde - Y…
Miguel…
Aguirre - ¡Bravo!
Clotilde - Quiero elevar mi copa y
decir… ¡Salud!
Todos - ¡Salud! (LOS MIEMBROS DE LA FAMILIA, BASTANTE
AFECTADOS POR EL ALCOHOL, SE BESAN. AGUIRRE, EN CADA BESO EXTIENDE SU MEJILLA
INTENTANDO RECIBIR ALGUNO PERO SIN ÉXITO).
Antonio - Ahora yo voy a
hacer un brindis…
Aguirre - (INSTÁNDOLO A SUBIR A LA SILLA) ¡Arriba!
¡Usted también arriba, Antonito!
Antonio - ¡Que alto es esto! (RISAS)
Quiero levantar mi copa… Para agradecer a Dios la dicha de estar rodeado de mi
familia en este día…
Aguirre - Y con Miguelito
Aguirre…
Antonio - Y con usted… ¡Salud! (TODOS BEBEN Y SE BESAN. AGUIRRE
VUELVE A OFRECER SU MEJILLA ESPERANDO UN BESO QUE NO LLEGA).
Aguirre -
(SUBE A LA SILLA) Ahora quiero brindar yo… (SUENAN RISAS PUES AGUIRRE NO HA DADO
TIEMPO A ANTONIO PARA DESCENDER).
Antonio - Nos vamos a
caer…
Aguirre - No… Enseguida bajamos… (APOYA SU CABEZA SOBRE EL PECHO
DE ANTONIO).
Antonio - No empuje que nos vamos a caer…
Micaela -
¡No tengas miedo, nene, yo te sostengo!
Aguirre - Quiero brindar
por el eterno descanso de la familia Albolla. (TODOS RÍEN ANTE EL ERROR DE
AGUIRRE).
Antonio - ¡Albolla!
Aguirre - ¿Qué
pasa?
M.Esther - (TÍMIDAMENTE) Es AL-BE-LLA…
Aguirre - ¿Y yo qué
dije?
Todos - ¡Al-bo-lla! (RÍEN, BEBEN, BRINDAN… LUEGO SOBREVIENE UN
SILENCIO).
Aguirre - Clotilde con el vino se ha puesto colorada como un
tomatito…
Antonio - Y… ¡Son 20 años regando la
quintita…!
Aguirre - (RÍE) Regando la quintita…
Antonio - Y
poniendo una cañita al tomatito para que no se caiga… (SE
RÍE).
Clotilde - (LEVANTANDO COSAS PARA LLEVARLAS A LA COCINA) No hablen
de mí cuando no estoy…
M.Esther - (PASEÁNDOSE FRENTE A AGUIRRE) ¿Me
quedan bien sus pantalones?
Aguirre - Sí… Hay que apretar un poco de acá
y otro poco de acá… (SE RÍEN).
Micaela - (MOLESTA POR EL AJETREO DE
CLOTILDE EN LA MESA) ¿Para qué vas a levantar la mesa?
Clotilde - Para
poner un poco de orden.
Micaela - Dejala… Dejala así…
Clotilde -
¡Quiero levantarla!
Antonio - Bueno, che…
Aguirre - (RÍE SOLO)
La cañita y el tomatito.
Micaela - ¡No la levantes!
Clotilde -
¡La voy a levantar!
Micaela - (TIRA DEL MANTEL Y TODO CAE AL SUELO) ¡Ya
está! ¡Ya la levanté! (SIN DECIR PALABRA CLOTILDE SE AVALANZA SOBRE MICAELA.
AMBAS CAEN AL SUELO. ANTONIO Y AGUIRRE CORREN A SEPARARLAS. MARÍA ESTHER NO PARA
DE PASEAR PARA QUE AGUIRRE ADMÍRE SUS PANTALONES).
Micaela - (AL
UNÍSONO) ¡25 años soportándola!
Clotilde
Aguirre - (SEPARA A CLOTILDE
Y LA HACE BEBER DE UN VASO) Tome… Tome… Y tranquilícese…
M.Esther -
(TIRADA EN EL SUELO JUEGA CON EL CINTURÓN DE MIGUEL) Mamá…
Mamá…
Aguirre - (CUANDO CLOTILDE PARA DE TOMAR) ¡Eso es! ¡Muy
bien!
Clotilde - No estoy acostumbrada, Aguirre… Usted me ha hecho tomar
más de lo debido…
Antonio - (QUE HA DEJADO A SU MADRE RECOGIENDO TODO LO
QUE TIRÓ) En el casamiento de chirizola yo te hice tomar más.
Aguirre -
(MIRANDO A CLOTILDE QUE APURA OTRO TRAGO) ¡Cómo baja el vino por su cuello!
¡Suave como el de una palomita!
Antonio - ¡Una palomita! ¡Una palomita
dijo! (IMITA EL SONIDO DE UNA PALOMA).
M.Esther - (ACURRUCADA EN EL
PISO) ¡Mamá…! ¡Mamá…!
Antonio - ¡Palomita! (TOCA SU CUELLO) ¡Este es un
cuello fuerte! ¿Te acordás mamá cuando hacía pesas?
Micaela - (LOS PIES
APOYADOS SOBRE LA MESA, BASTANTE AFECTADA POR EL ALCOHOL) Sí, nene… Así que
Clotilde es una palomita…
Aguirre - Una paloma debe tener libre las alas
(DE DOS TIRONES DESCOSE LAS MANGAS DEL VESTIDO DE CLOTILDE).
Clotilde -
(RÍE Y OFRECE UNA RESISTENCIA ABSURDA) Ay, no, Aguirre… No soy una jovencita
para estar con los brazos al aire…
Aguirre - ¡Pero si son
lindos!
M.Esther - ¡Mamá!... ¡Mamá!...
Aguirre - (TOMA UNA
TIJERA) Y ahora el escote. ¡Aire! ¡Que entren el aire y el sol! (LE RECORTA EL
ESCOTE).
Micaela - Ahí la tenés, nene. ¿Qué te dije yo hace 21
años?
Antonio - ¡Callate y sacá los pies de la mesa!
Aguirre - Y
ahora le toca a la pollera…
Clotilde - ¡No, eso no!
M.Esther -
¡Mamá… Pis… Quiero pis!
Clotilde - ¡Pero qué cosa! ¡No sea
loco!
Micaela - Otras cosas habría que cortar en esta
casa…
M.Esther - ¡Pis, mamá! ¡Pis y caca! ¡Culo! ¡Tetita! (SE RETUERCE
EN UNA AGRESIVA REGRESIÓN. AGUIRRE TERMINA DE CORTAR EL RUEDO DE LA POLLERA
DEJANDO A CLOTILDE CON UNA ABSURDA MINIFALDA. SE HACE UN
SILENCIO).
Antonio - (REACCIONANDO) ¡Bueno, se acabó! ¡Acá no se toma
más! ¡Vamos, a levantar todo, que esto parece un basurero!
Aguirre -
¡No! ¡Déjela! ¡Falta el pelo! ¡Soltarle el pelo!
M.Esther - ¡Pis, caca,
tetita, culito, pis, caca….!
Micaela - (GOLPEA CON LOS PIES SOBRE LA
MESA EN SEÑAL DE PROTESTA) ¡Nene! ¡Mirá eso! (AGUIRRE SE DEDICA A DESHACER EL
PEINADO DE CLOTILDE).
Antonio - (TIRANDO DEL BRAZO A CLOTILDE PRETENDE
LLEVARLA AL DORMITORIO) ¡Vení! ¡Vení! ¡No me enloquezcas más!
Clotilde -
(CON AGUIRRE AFERRADO A SU PELO HACE UN VIGOROSO ADEMÁN Y SE SUELTA DE ANTONIO)
¡Soltame guarango! ¡Maleducado! ¡Bestia! ¡No ves que estoy conversando con
Miguel!
Aguirre - ¡Falta liberar el pelo!
Clotilde - ¡Sí! ¡El
pelo, sí! (SE LO SUELTA ELLA MISMA Y SE ABRAZA A AGUIRRE QUE, ESPERANDO
SEMEJANTE ACTITUD, QUEDA INMÓVIL).
Antonio - ¡Oiga! ¿Qué hace? ¡Es mi
mujer! ¡Le voy a hacer un juicio! ¡Es mi mujer! (SALE CORRIENDO. LOS GRITOS DE
MARÍA ESTHER Y LOS GOLPES DE MICAELA CRECEN. CLOTILDE ABRAZA Y BESA
DESESPERADAMENTE A AGUIRRE. ANTONIO REGRESA CON UN DOCUMENTO QUE MUESTRA A
AGUIRRE QUIEN, ACOSADO POR CLOTILDE, NO VE NADA) ¡Mi mujer! ¿Qué dice acá?
¡Matrimonio Minitti-Albella!
Micaela - ¡Buenas piezas los
Minitti!
Antonio - ¡Y aquí está su célula y la mía! ¡Y su partida de
nacimiento!
Micaela - ¡Ya de chica era un escándalo!
Antonio -
¡Es mi mujer!
Aguirre - ¿Qué hace, señora? ¿Qué le
pasa?
Antonio - ¡Usted no la puede tocar!
Aguirre - (INTENTANDO
LIBRARSE DEL ABRAZO DE CLOTILDE) ¡Suélteme!
Clotilde - ¡No! ¡No me dejes
ahora!
Antonio - ¡La ley me ampara! (AGARRA A AGUIRRE)
Aguirre -
¡Suélteme!
Clotilde - ¡No me dejes! (LO ABRAZA CON TAL ÍMPETU QUE AMBOS
CAEN ABRAZADOS).
M.Esther - ¡Puta madre!
Antonio - (CORRE HACIA
MARÍA ESTHER Y LE PEGA) ¡No quiero que digas malas palabras!
Micaela -
¡A tu mujer pegale, no a la pobre inocente!
Antonio - (CORRE HACIA
MICAELA Y LE SACA LOS PIES DE LA MESA) ¡Estás arruinando la mesa! (OYE LOS
QUEJIDOS AMOROSOS DE CLOTILDE Y LAS PROTESTAS AHOGADAS DE AGUIRRE; CORRE HACIA
ELLOS, SE HINCA AL LADO DE ELLOS Y COMIENZA A REZAR, AL VERLO, MARÍA ESTHER Y
MICAELA SE JUNTAN CON ÉL Y LO ACOMPAÑAN EN EL REZO. ESTO ASUSTA DEL TODO A
AGUIRRE).
Aguirre - ¡Qué les pasa a ustedes! ¡Suélteme! ¡Por favor!
¡Basta! (LOGRA SEPARARSE DE CLOTILDE).
Clotilde - (GRITANDO) ¡No me
dejes! ¡No me dejes!
M.Esther - (GRITANDO) ¡Dejalo,
mamá!
Aguirre - ¡No griten…No griten…! (VE A ANTONIO, MICAELA Y MARÍA
ESTHER QUE LO MIRAN Y REZAN COMO POSEÍDOS) ¿Qué hacen ustedes? (SE LEVANTA Y
RETROCEDE ASUSTADO POR NO ENTENDER LA INTENCIÓN DE LA FAMILIA) ¿Qué están
haciendo?
Antonio - (AVANZA DE RODILLAS, REZANDO, SEGUIDO POR MICAELA Y
MARÍA ESTHER) ¡Le estamos pidiendo a Dios que te haga mierda!
Aguirre -
¡Dios no escucha esos pedidos!
Antonio - ¡Por si tenés razón yo te voy a
hacer mierda! (AVANZA SOBRE ÉL).
Aguirre - (TOMA LA TIJERA CON LA QUE
CORTÓ EL VESTIDO DE CLOTILDE) ¡Basta! ¡Se acabó! ¡Atrás! ¡Atrás! (LA FAMILIA
RETROCEDE ASUSTADA. CLOTILDE, QUE TAMBIÉN ADVIERTE EL PELIGRO, DEJA DE LLORAR Y
GEMIR, SE LEVANTA DEL SUELO Y SE UNE AL GRUPO) ¡Los voy a matar a todos!
¡Abusadores! (ARROJA TIJERETAZOS AL AIRE. LA FAMILIA SE ARRINCONA, SE APRIETAN
TEMEROSOS, SE EMPUJAN BUSCANDO LA COLOCACIÓN MÁS LEJANA A AGUIRRE).
Coro
familiar - (UNA MEZCLA DE FRASES, MURMULLOS Y GRITOS)
¡Sálvame, papito! //
¡Hijo, me va a matar! // ¡No empujen! // ¡Socorro! // ¡¡Protegé a tu madre! //
¡Voy a vomitar! // ¡Ayuda! // ¡No empujen! // ¡Hacé algo, cobarde! // ¡Está
loco! // ¡Asesino! // ¡Auxilio! //
Aguirre - ¡No griten! (EL CORO PARECE
CALMARSE) Ahora tienen miedo, ¿eh? (LANZA UN TIJERETAZO.EL CORO EXPLOTA EN
GRITOS Y LAMENTOS) ¡Cállense! ¡No griten! (EL CORO SE DEBILITA) ¡Habría que
matarlos! (EL CORO ENMUDECE) ¡Uno por uno! (EL CORO RENACE) ¡Así y así y así!
(LANZA TIJERETAZOS. EL CORO EXPLOTA) ¡Basta! ¡A callar! ¡Se acabó! (EL CORO
DECRECE, NO TANTO POR LO QUE DICE AGUIRRE SINO PORQUE ÉSTE TOMA UNA SILLA Y,
ARRASTRÁNDOLA, SE ALEJA DEL CORO LO MÁS QUE EL ESPACIO LE PERMITE. LOS MIRA. EL
CORO CALLA) ¡Las sillas son para todos! (SE SIENTA. SU TONO ES TACITURNO, CASI
TENEBROSO) Aguafiestas… Por culpa de ustedes siempre hay que empezar todo de
nuevo… ¿Qué hice yo para estar siempre tan solo… qué hice? (LLAMA)
¡Clotilde!
Coro familiar - (SUSURROS) ¡Andá! // ¡Te está llamando! //
¡Obedecé! // ¡No! ¡No quiero! // Andá… andá… andá… //
Aguirre - ¡María
Esther!
Coro familiar - (REPITE SUS PEDIDOS PERO CON MÁS
ANGUSTIA).
Aguirre - (CON MÁS ÉNFASIS) ¡Micaela! (EL CORO PASA A LA
ACCIÓN Y NO SOLO SE EXPRESA VERBALMENTE SINO QUE LLEVA A MICAELA JUNTO A
AGUIRRE, TRAS LO CUAL SE RETIRA LEJOS DE AMBOS) ¿Por qué son así, abuela? ¿Por
qué me tratan de ese modo? ¿Por qué todo tiene que ser por las malas? (PAUSA)
Hágame una caricia… (MICAELA, TRAS UN SEGUNDO DE DUDA, LE RASCA LA CABEZA CON LA
VIOLENCIA DE SU MIEDO) ¡Suave! ¡Le pedí una caricia!
Micaela - ¡Sí!
¡Sí! (LO MASAJEA CON MÁS SUAVIDAD).
Aguirre - (RELAJÁNDOSE) Ah… ¡Qué
bueno!... Madre hay una sola…
Micaela - Sí… Una sola,
sí…
Aguirre - Madre hay una sola…
Micaela - Sí,
claro…
Aguirre - Y bueno… ¡Cante! ¡Cante “madre hay una
sola”!
Micaela - (LLOROSA) Ay… No la sé…
Antonio - (DESDE EL
RINCÓN DEL CORO, ATEMORIZADO) ¿Cómo que no la sabés? ¡Te la enseñé como mil
veces!
Micaela - (LLORANDO) ¡Le juro que nunca la
supe!
Antonio - (IRRITADO, FUERTE Y TEMEROSO) “Pagando antiguas locuras…
Y ahogando mis tristes quejas…. Volví a buscar en la vieja…”
Micaela -
(CANTA)… En la vieja…
Antonio - Aquellas hondas ternuras… Que en mi
pasado dejé….
Micaela - …Sado dejé…
Aguirre - ¡El único tango
que me gusta!
Antonio - Y al verme nada me dijo…
Micaela - Y al
verme…
Antonio - Por las torpezas pasadas…
Aguirre - (IRRITADO,
A ANTONIO) ¡No se apure que no me deja escuchar a la abuela! (SILENCIO) Ahora…
Canten todos… (SILENCIO) ¡Canten!
Antonio - (ASUSTADO… CASI GRITANDO)
Palabras dulcificadas… De amor por el hijo… Tan solo escuché.
Aguirre -
Todos… Todos… Todos…
Coro familiar - (EL CORO CANTA DESAFINADO, TEMEROSO,
CASI GRITANDO, PERO… MILAGROSAMENTE… LOGRA EQUILIBRARSE Y VA TRANSFORMANDO EL
TANGO EN UNA CANCIÓN MAS DULCE QUE TERMINA SIENDO UNA ADORMECEDORA CANCIÓN DE
CUNA) Besos y amores… Amistades, bellas farsas y doradas ilusiones que en el
mundo hay a montones, por desgracia. Madre hay una sola… Si algún día la olvidé…
Me enseñó al final la vida… Que a este amor hay que volver… (YA ENTRAMOS EN UN
“ARRDRRÓ” DECLARADO) “Madre hay una sola… Madre hay una sola… Madre hay una
sola… Madre hay una sola…” (AGUIRRE SE HA DORMIDO, CLOTILDE LO ACUNA. CUANDO
COMPRUEBA QUE SE HA DORMIDO SE REINTEGRA AL GRUPO FAMILIAR).
Antonio -
¿Se durmió?
Clotilde - Sí… Hacé algo…
Micaela - Sí, nene, hacé
algo… (ANTONIO ABANDONA EL CORO Y CORRIENDO EN PUNTAS DE PIE ABRE UN MUEBLE Y
RETIRA UNA CAJA).
Clotilde - ¿Qué es eso?
Antonio - ¡Nada! Son
mis cosas… Mis papales…
Clotilde - ¡Que importa eso
ahora!
Antonio -(MIENTRAS VA HACIA LA PUERTA) No quiero que estén al
alcance de ese tipo.
Aguirre - (DESPERTÁNDOSE) ¡Eh! ¿Dónde va? ¿Qué
lleva ahí?
Antonio - Nada, nada. (PERMANECE INMÓVIL. AGUIRRE SE LE
ACERCA).
Aguirre - (TOMANDO LA CAJA CON LA TIJERA ENTRE LOS DIENTES) A
ver…
Antonio - ¡No!... Es mía… ¡Mía!
Aguirre - ¿Qué es todo
esto?
Antonio - Cuentas, recibos, documentos, cartas, cartas-documento,
postales, dedicatorias, fotos, anotaciones, citaciones, infracciones,
felicitaciones, certificaciones…
Aguirre - (A MEDIDA QUE ANTONIO HABLA
AGUIRRE VA SACANDO Y TIRANDO POR EL SUELO PAPELES Y TODA CLASE DE OBJETOS. ELIGE
ALGUNOS AL AZAR. LOS DEMÁS IRAN RECOGIENDO OTROS PARA, A SU TURNO, COMENTARLOS)
“Infracciones de tránsito”, “Cruzar con luz roja”… “Exceso de velocidad”…
“Correr picadas”….
Antonio - (MUY NERVIOSO) Mi etapa “tuerca” ¡Je! Pero
siempre convencí a los jueces de que no pasaba de un juego ¡Yo nunca lesioné a
nadie!
Aguirre - Declaraciones juradas de los años…
Antonio -
¡Las guardo para acordarme de lo que juré!
Aguirre - Deudas
atrasadas…
Antonio - ¡De otros! ¡Yo no debo nada a
nadie!
Aguirre - “Cartas-documento”…
Antonio - ¡Ahí tiene! ¡A
inquilinos morosos! ¡Hijos de puta!
M.Esther - (LEYENDO UNA TARJETA
PEGADA A UNA FLOR SECA) “De tu amor quinceañero” ¿Quién fue,
papá?
Antonio - ¡Ni me acuerdo…!
M.Esther - Entonces… ¿Para qué
guardás esto?
Antonio - ¡Y yo que sé, nena!
Aguirre - Pago del
aborto de Clotilde…
M.Esther - ¡Mamá!
Antonio - (A AGUIRRE, CON
SUAVE REPROCHE) Por favor…
Aguirre - (A ANTONIO) Disculpe… (A CLOTILDE)
Perdón, señora. (TOMA OTRO PAPEL) Contribución a la fundación en defensa de la
vida… (TOMA OTRO) Adhesión al candidato conservador…
Antonio - De esto
sí no me olvido: Felicitaciones de la gerencia general por denunciar a un
compañero de tareas por indisciplinas reíteradas.
Aguirre - Pago del
aborto de Emilia Pandolfi.
Micaela - ¿Tu prima
Emilia?
Clotilde - ¿Cuándo fue eso?
Antonio -
Antes.
Aguirre - Adhesión al candidato conservador. (SACANDO UNA TARJETA
DE UNA MEDIA DE MUJER) “Mi hombre: te espero esta noche y todas las que quieras,
para lo que quieras”.
Antonio - Locuras de juventud…
Aguirre -
Tiene fecha de este año…
Clotilde - ¡Qué asco! ¡No quiero oír
más!
Micaela - Y… Uno busca afuera lo que no encuentra en
casa…
M.Esther - ¡Papá, qué es todo esto!
Antonio - ¡Una vida,
hija!
M.Esther - ¡Una vida de mierda!
Aguirre - (PRESTANDO
ATENCIÓN A ALGO QUE SACA DE LA CAJA. ES UNA PLACA DE BRONCE) ¿Y esto? “En
recuerdo de Eleonoro Albella, soldado raso de la campaña del desierto, de sus
compañeros de oficina”.
Antonio - ¡Mi bisabuelo! ¡Hicimos patria
nosotros!
Micaela - Pero eso estaba en la bóveda…
Aguirre -
(TOMA OTRA PLACA) “Gustavo Albella. Nos abandonaste. Tus
hermanos”.
Micaela - ¡Tu abuelo! (SE AVALANZA SOBRE LA CAJA) ¡Ahí tiene
que estar mi finado!
Clotilde - (A ANTONIO) ¡Vendiste la bóveda de la
familia!
Micaela -(HUNDE SUS MANOS EN LA CAJA) ¡Victorio! ¡Dónde estás,
Victorio! (ARREBATA A AGUIRRE OTRA PLACA QUE TIENE EN LA MANO) ¡Victorio mío!
¡Mi victorio!
M.Esther - ¡No, abuela, no!
Clotilde - ¡La
presión, Micaela, le va a subir la presión! (MICAELA LLORA. CLOTILDE Y MARÍA
ESTHER LA ACOMPAÑAN).
Antonio - ¡No, mamá, no! (TAMBIÉN SE PONE A
LLORAR).
Micaela - (BESANDO LA PLACA) ¡Vendiste la bóveda! ¿Dónde vamos
a ir a parar cuando estemos muertos? ¿Dónde? (HABLA A LA PLACA COMO SI FUESE EL
MISMO FINADO) ¡Victorio! ¿Quién te aguantó como yo? ¡Fuimos desgraciados pero
felices!
Antonio - (A AGUIRRE) ¡Llore usted también, carajo! ¿O no tiene
corazón? (AGUIRRE LLORA PERO LE SALE FALSO. VUELVE A INTENTARLO Y LE SALE MEJOR)
¡No llores así mamá que se me parte el alma! Yo respeto a mis muertos, ¡están
todos en tierra!
Micaela - ¡No quiero estar en tierra como una
cualquiera! (SE INCORPORA Y CON LA PLACA ENTRE SUS MANOS VA DANDO VUELTAS
ALREDEDOR DE LA HABITACIÓN. ANTONIO LA SIGUE, CULPABLE. DETRÁS MARCHA CLOTILDE Y
MAS ATRÁS AGUIRRE ABRAZADO POR MARÍA ESTHER. ELLA BUSCA EN ÉL CONSUELO PERO SUS
GESTOS VAN TOMANDO CADA VEZ MAYOR EROTISMO).
Antonio - ¡Mamá! ¡Yo llevo
en mí a todos nuestros muertos! ¡Este es el grueso cuello de mi
abuelo!
M.Esther - ¡Mi bisabuelo, que tanto quise!
Antonio -
¡Esta es la nariz de mi abuelo! ¡Estas son las piernas de mi padre! ¡Me cagaba a
patadas pero era mi padre!
Aguirre - ¡Tu viejo era un gran tipo,
Antonito!
Antonio - Nos creemos gran cosa… ¿Y qué somos?
¡Nada!
Micaela - ¡Victorio! ¡Ay, Victorio, que estás en la gloria!
(DEJAN LA CAJA Y LAS PLACAS EN EL PISO COMO SI SE TRATARA DE LA PROPIA TUMBA.
TODOS RODEAN EL LUGAR)
Antonio - ¡Adiós! ¡Adiós!
Clotilde -
(SECÁNDOSE LAS LÁGRIMAS) No puedo más… No puedo más…
Micaela - Esperame,
Victorio. (LAS CARICIAS DE MARÍA ESTHER A AGUIRRE YA NO TIENEN FRENO. SE QUITA
EL CINTURÓN, SE LO COLOCA ALREDEDOR DEL CUELLO Y LO ARRASTRA BAJO LA MESA.
ENTORNO A LA PRESUNTA TUMBA SE ELEVAN REZOS GUTURALES, DESORBITADOS, SÚBITAMENTE
REINA EL SILENCIO).
Antonio - (EN UN SUSURRO) Clotilde…
Vestite.
Clotilde - (DE RODILLAS JUNTO A ÉL, RÍE Y LO GOLPEA) ¿Vestirme?
¡Vestirme!
Antonio - ¡Degenerada! ¡Esperaste 21 años para hacerme pasar
vergüenza!
Clotilde - (EN EL SUELO Y CON LOS PIES HACIA ADELANTE AVANZA
SOBRE ANTONIO QUE, SIN PARARSE, RETROCEDE. ES COMO SI CLOTILDE QUISIERA APRETAR
ENTRE SUS PIERNAS A ANTONIO) ¡Qué me diste en 21 años! ¡¿Qué me
diste?!
Antonio - ¡Mi vida! ¡Una casa! ¡Los muebles!
Clotilde -
¡Nada me diste! ¡Nada me diste! ¡Nada!
Antonio - (SIEMPRE RETROCEDIENDO)
¡Te besé un montón de veces sin ganas pero te besé!
Clotilde - ¡Nada me
diste, maricón! ¡Maricón!
Micaela - ¡Ay, Victorio! ¡Ay,
Victorio!
Antonio - ¡Quieta! ¡Quedate quieta! ¡Basta! ¡Mamá! ¡Mire lo
que hace, mamá! (ESTÁ ACORRALADO POR LAS PIERNAS ABIERTAS DE
CLOTILDE).
Micaela - (SE LEVANTA Y AMENAZA A CLOTILDE) ¡Dejalo yegua!
¡Dejalo en paz! (CLOTILDE QUEDA EN EL PISO REVOLVIÉNDOSE Y LLORANDO DE
IMPOTENCIA. ANTONIO SE ABRAZA A LAS PIERNAS DE SU MADRE. LO SUYO ES UNA QUEJA
IMPOTENTE).
Antonio - ¡Mamá! ¿Para qué el cero quilómetro? ¿Para qué una
vida de no vivir? ¿Por qué renuncié a todo por ella? ¡Hasta a ser yo mismo
renuncié!
Micaela - (CONSOLÁNDOLO, EMOCIONADA) Sí, hijo, sí. ¡Llorá!
¡Llorá!
Antonio - ¿Llorar? ¿Y para qué? No quiero
llorar…
Micaela - No llores, nene, no llores.
Antonio - (VA
CALMÁNDOSE. EN MEDIO DEL SILENCIO PUEDE OIRSE APENAS UN SONIDO APAGADO DE
MURMULOS Y QUEJIDOS. ANTONIO ADVIERTE LA AUSENCIA DE AGUIRRE) ¿Cómo? ¿Dónde está
la nena? (LOS TRES LLAMAN ANGUSTIADOS A MARÍA ESTHER) ¡Nena! ¡Nena! ¡¡¡Nena!!!
(MARÍA ESTHER SALE DE DEBAJO DE LA MESA ARREGLÁNDOSE LA ROPA. AGUIRRE SALE
DETRÁS) ¡Nena! ¡Mi nenita! ¿Qué hacías ahí? (VE A AGUIRRE) ¿Qué estaban
haciendo? ¡Contestame antes de que me vuelva loco!
M.Esther - ¡Me
obligó, papá!
Clotilde - ¡Salvaje! (LO GOLPEA).
Aguirre - ¡No!
¡No pegue! ¡Ella me arrastró ahí abajo!
Antonio - (A MARÍA ESTHER) ¿Fue
él?
M.Esther - ¡Sí, papá! ¡Yo no quería! ¡No quería! (AGUIRRE VUELVE A
ESCONDERSE DEBAJO DE LA MESA. ANTONIO SE ZAMBULLE TRAS ÉL).
Aguirre -
(DEBAJO DE LA MESA) ¡No! ¡Déjeme! ¡Yo me voy! ¡Ay! ¡No me pegue! ¡Yo ya… ¡ay!...
ya me iba! ¡Dejeme salir! (APARECE POR EL OTRO LADO DE LA MESA PERO SUJETADO POR
ANTONIO QUE AFERRA EL CINTURÓN QUE AGUIRRE LLEVA AL CUELLO. ANTONIO NO PARA DE
GOLPEARLO MIENTRAS LE GRITA. EN CIERTO MOMENTO AGUIRRE CAE Y ANTONIO SUSTITUYE
PUÑETAZOS POR PATADAS).
Antonio - ¡Sos una rata! ¡Peor que una rata! ¡Mi
hijita! ¡Mi inocente!
Aguirre - ¡Ella quería! ¡Decía que era lindo! ¡Que
quería aprender!
Antonio - ¡Callate sabandija! ¡Tomá! ¡Tomá! ¡Tomá! ¡Así
que “era lindo”!
Aguirre - Sí….
Antonio - ¡Mi hija es decente!
¡En esta casa todos somos decentes! (GOLPEA Y GOLPEA HASTA QUEDAR EXTENUADO.
MICAELA Y CLOTILDE SIGUEN PATEANDO A AGUIRRE. MARÍA ESTHER SE HACE UN OVILLO EN
EL SUELO, ENTRE ASUSTADA Y CULPABLE).
M.Esther - Yo no sé si
quería…
Antonio - (REPONIENDOSE) ¡Mamá! ¡Un traje! ¡Buscá un traje!
(TOMA A AGUIRRE POR LOS TOBILLOS Y LO SACA A RASTRAS DE DETRÁS DE LA MESA. ENTRA
MICAELA CON UN TRAJE. JUNTO CON CLOTILDE VISTEN AL CUERPO CAÍDO. MIENTRAS ESO
OCURRE ANTONIO CAMINA DE UN LADO PARA OTRO SIN CESAR DE HABLAR) Cuando una
porquería como vos hace lo que vos hiciste tiene que limpiar esa mancha… Y vos
vas a limpiarla (GRITA) ¡Nena! ¡Vení para acá! (MARÍA ESTHER SOLO ATINA A
PONERSE DE PIE. ANTONIO VA HACIA ELLA Y LA TRAE CASI EN EL AIRE HACIA DONDE
ESTÁN LOS OTROS) ¡Y vos no vas a defraudarme!
M.Esther - (ATERRORIZADA)
¡No, papito! ¡No te voy a defraudar!
Antonio - (VA HACIA EL CUERPO CAÍDO
Y LE HABLA COMO SI PUDIERA OIRLO) Y mañana mismo vamos al Registro Civil…
¡Porque no hay gente indecente en mi familia! ¡Y enseguida a la
iglesia!
M.Esther - (ASUSTADA) ¡¿A la iglesia?! (CLOTILDE CORRE HACIA
ELLA CON EL VELO DE SU CASAMIENTO Y SE LO PONE).
Antonio - Y cuando el
cura te pregunte: “¿Quiere usted por esposa a María Esther Albella?” (TOMA
A AGUIRRE POR LAS SOLAPAS Y LO PONE SENTADO) Vos le vas a decir: “¡Sí! ¡Juro!”
(SE SEPARA DE ÉL. AGUIRRE QUEDA SENTADO, CON LA CABEZA GACHA. ANTONIO CAMINA Y
HABLA) ¡Y después de la fiesta! ¡A recibir a los parientes! (A MARÍA ESTHER) ¡Y
luego a vivir la vida! (AL CAÍDO) ¡A trabajar! ¡A ser gente como la gente! (A
MICAELA Y CLOTILDE) ¡Arriba con él! (ENTRE LOS TRES LO PONEN DE PIE) ¡Muy bien!
(A MARÍA ESTHER) ¡Vení acá! (MARÍA ESTHER SE PARA FRENTE AL
NOVIO).
Micaela - ¡Que los novios bailen el vals!
Antonio - ¡Sí!
¡Que bailen! (LOS TRES SE SEPARAN DE AGUIRRE Y ESTE SE DESPLOMA A LOS PIES DE
MARÍA ESTHER. SILENCIO).
Micaela - ¡Que bailen la novia y el padre de la
novia! (ANTONIO TOMA FRENÉTICAMENTE A SU HIJA Y DANZA CON ELLA. MICAELA
BAILA SOLA, IGUAL QUE CLOTILDE. LA FAMILIA LENTAMENTE VA QUITÁNDOSE LA ROPA QUE
RECIBIÓ DE AGUIRRE Y VOLVIENDO A VESTIRSE COMO ESTABAN CUANDO IBAN A IR AL
RESTAURANT).
Antonio - (PASANDO DE LA LENTITUD A UN RITMO VIVAZ)
¡Apurense que voy a buscar el auto! ¡Que no las tenga que esperar!
Voces en
OFF - ¡Ya estamos! ¡Ya estamos!
Antonio - (A CLOTILDE QUE ENTRA) ¿Y las
llaves? ¿Dónde están las llaves?
Clotilde - (PASANDO HACIA EL EXTERIOR)
Las tenés vos, Antonio.
Antonio - (SE PALPA LOS BOLSILLOS) ¡Ah, sí!
(MIENTRAS MICAELA PASA PRESUROSA Y SALE A LA CALLE ANTONIO EXTIENDE LAS LLAVES A
MARÍA ESTHER) Tomá y dale tres vueltas.
M.Esther - ¡Vamos a romper la
cerradura con tantas vueltas!
Antonio - (SALIENDO) ¿Ustedes no leen los
diarios? ¡No quiero que en mi casa se meta quien sabe quien!
M.Esther -
Está bien, papito, está bien… (SALE Y CIERRA CON TRES VUELTAS. EN LA ESCENA
VACÍA LA LUZ SE CONCENTRA EN UN CUERPO CAÍDO, SEMICUBIERTO POR UN PANTALÓN, UN
SACO, UNA CAMISA Y UNA BUFANDA ARROJADOS SOBRE ÉL. LUEGO LLEGA EL OSCURO).
FIN