José “Pepe” Sarasúa
Su trayectoria estuvo marcada por la defensa de las tonadas y la identidad cultural de Cuyo. El reconocido cantor sanjuanino falleció el miércoles 17 de junio de 2026 y dejó una profunda huella en el folklore regional.
José
“Pepe” Sarasúa, en una de sus presentaciones en el programa La Ventana que
conducen Juan Carlos Bataller y Juanca Bataller Plana
José
“Pepe” Sarasúa, dueño de una voz reconocible y de una permanente
vocación por difundir el cancionero regional, Sarasúa se convirtió en un
referente del folklore cuyano, construyendo una carrera sostenida por el
compromiso con las tradiciones musicales de San Juan y de toda la región.
Aunque
desarrolló gran parte de su vida laboral fuera de los escenarios,
desempeñándose en el Banco Hipotecario luego de haberse
recibido de técnico, nunca abandonó su vínculo con la música. Por el contrario,
mantuvo una actividad constante en festivales, encuentros culturales, peñas y
escenarios donde las tonadas y cuecas cuyanas encontraban un espacio de expresión.
Su
figura trascendió por una decisión personal que marcó su recorrido artístico.
En distintas oportunidades sostuvo que nunca quiso depender económicamente del
canto, una elección que le permitió vivir la música desde la pasión y el
compromiso cultural antes que desde una lógica comercial.
A lo largo de los años compartió escenario con algunos de los nombres más
importantes del folklore regional. Entre ellos figuran El Negro Villa,
Silas Manrique, Miguel Ángel Yacante, Rolando García Gómez, Los Caballeros de
la Guitarra y los Hermanos de la Torre, con quienes construyó vínculos
artísticos y personales que fortalecieron el desarrollo de la música cuyana.
Su
reconocimiento también se extendió más allá de San Juan. Sarasúa participó en
escenarios emblemáticos de la región, entre ellos el tradicional Boliche
de Don Miranda, en Villa Mercedes, San Luis, considerado uno de los
espacios históricos para la difusión de la cultura cuyana. Asimismo, mantuvo
una estrecha relación con destacados músicos mendocinos, entre ellos Jorge
Viñas, consolidando los lazos culturales entre las provincias de Cuyo.
Los
orígenes de su vocación musical estuvieron profundamente ligados a su entorno
familiar. Su padre, quien se desempeñaba como primer tenor, fue uno de los
primeros impulsores de su formación artística. También tuvo una influencia
decisiva su madrina, Aída Marchese de Poblete, histórica referente
cultural sanjuanina vinculada al Festival Nacional de Cosquín.
Otra
figura fundamental en su desarrollo fue Don Benicio Bustos, quien
le transmitió conocimientos y herramientas para interpretar las tonadas cuyanas
con la profundidad expresiva que caracterizó toda su carrera. Esa formación
terminó moldeando un estilo propio que lo convirtió en una referencia para
varias generaciones de intérpretes.
José
"Pepe" Sarasúa. (Foto extraída de facebook de José Sarasúa)
Más
allá de sus actuaciones y grabaciones, Sarasúa fue reconocido por su permanente
disposición a participar de encuentros culturales, guitarreadas y actividades
destinadas a preservar las tradiciones musicales de la región. Esa cercanía con
colegas y público contribuyó a construir una imagen ampliamente valorada dentro
del ambiente artístico sanjuanino.
Su
fallecimiento representó una pérdida significativa para el patrimonio cultural
de la provincia. En un contexto donde las expresiones tradicionales enfrentan
el desafío de sostener su vigencia frente a nuevas tendencias musicales,
figuras como Sarasúa ocuparon un papel central en la preservación y difusión de
la identidad cuyana.
El legado de José “Pepe” Sarasúa permanecerá en las tonadas que interpretó, en los escenarios
que recorrió y en el aporte realizado durante décadas para mantener viva una de
las expresiones culturales más representativas de San Juan y de toda la región
de Cuyo.