Sportivo vive una crisis adentro y afuera de la cancha
El juego del error, la condena de Desamparados
En medio de una floja campaña que pone en alto riesgo la continuidad del Víbora en la B Nacional, se vieron nuevamente desaciertos dirigenciales que desnudan una de las razones por las cuales el club sanjuanino ha tenido un paso tan tormentoso por la segunda categoría del fútbol nacional.
Los protagonistas del fútbol suelen usar una frase para resumir la clave del éxito: “funcionaron las tres patas, jugadores, dirigentes y cuerpo técnico”. Esa misma frase puede ser utilizada para explicar los fracasos cuando no funcionan esas “patas”. Sportivo Desamparados está en terapia intensiva futbolística enla B Nacional porque se ubica en el último lugar de la tabla de los promedios y a tres fechas del final su futuro es oscuro. Si bien tiene una luz de esperanza basada en conseguir los 9 puntos que restan, mucha agua ha corrido para que la situación sea crítica y esta semana se dio una muestra más luego de una serie de idas a vueltas que graficaron como ha sido la temporada afuera de la cancha, lo que se puede conectar con lo que pasó en el campo de juego donde el Víbora ha sumado malos resultados.
En el inicio de la semana y después de perder 2 a 0 con Huracán comenzó a circular un rumor que indicaba que la directiva tenía pensado dejar sin trabajo al DT Héctor Arzubialde. El lunes por la tarde el presidente Ricardo Salvá dijo que esto no era real pero que en la reunión de comisión directiva de ese día se iba a hacer una evaluación del trabajo del cordobés. Esa misma tarde, el ex jugador del club y actual coordinador de divisiones inferiores Gustavo Celani declaró que el directivo Carlos Díaz se había comunicado con él para decirle que al día siguiente se iba a hacer cargo del plantel de la B Nacional. Celani habló en radio La Voz contando esto y hasta mencionó como le gustaría que sea su equipo. Al mismo tiempo comenzó a circular una versión que indicaba que Arzubialde había renunciado pero esto no pasó.
El lunes en la noche todo cambió. En la reunión de comisión directiva se habló el tema Arzubialde y se decidió su continuidad. El día siguiente el propio Salvá y otros dirigentes dijeron que no se puso bajo la lupa la situación del entrenador pero más tarde Arzubialde hizo declaraciones en Radio Colón donde explicó que en el encuentro del lunes el tema principal fue su continuidad y que más tarde, esa misma noche, los dirigentes lo llamaron para ratificarlo en el cargo. Esta serie de eventos desnudaron uno de los problemas que ha tenido el club: la desconexión dirigencial.
A lo largo de la campaña los tres cuerpos técnicos que han estado al frente del equipo han tenido que lidiar con pequeños problemas que al final de cuentas restaron. Debido a las refacciones que se están haciendo en el estadio de Desamparados no ha tenido un lugar fijo para entrenar. Si bien el Víbora hace local en el estadio del Bicentenario entrenar allí no ha sido fácil porque el escenario pocitano fue requerido para la Copa Argentina en varias fechas y su césped ha sido cuidado de los maltratos que genera el uso excesivo. Entonces Desamparados debió pedir la cancha de Trinidad o el campo de juego del camping del Sindicato Médico. Más de una vez el plantel no pudo entrenar en Trinidad porque la persona que se encarga de la logística no avisó que iban y la cancha fue utilizada por el club León. En el Sindicato Médico hubo un problema similar y cuando llegaron los jugadores no pudieron entrenar debido a que la cancha está mojada.
Muchos señalan la elección del plantel como el primer gran desatino. Desamparados contrató futbolistas que no rindieron a la altura como Lucas Rosales, Federico Rosso, Ignacio Anívole o Jontahan Artura y además se mantuvo buena parte del plantel del Argentino A y varios jugadores no dieron la talla. A la distancia también cobra dimensión la decisión de echar al DT Marcelo Bonetto quien comenzó la temporada pero al final de la primera rueda tuvo una serie de diferencias con el plantel y la directiva le dio salida más allá de que el cordobés consiguió 20 puntos en 18 fechas. Luego llegó Dillon que dirigió 11 partidos y consiguió 7 puntos mientras que en 8 encuentros Arzubialde sumó solamente 3. Los dos técnicos que reemplazaron a Bonetto sumaron la mitad de puntos que consiguió el Víbora con su primer entrenador.
La política de refuerzos en la segunda ronda tampoco fue buena ya que se contrató a un solo jugador teniendo la posibilidad de sumar dos. El elegido fue el delantero Gonzalo Parisi que no marcó ningún gol hasta el momento.
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El presidente, criticado
Muchos hinchas apuntaron sus dardos contra el presidente Ricardo Salvá. El principal directivo dijo que las críticas fueron injustas y hace unas semanas anunció en una entrevista en Radio Colón que en julio próximo dejaba la presidencia. Salvá destacó que trabajó en muchos aspectos institucionales como las refacciones del estadio y el ordenamiento interno del club, además de pilotear un avión que atravesó varias tormentas económicas.
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Todavía sueña
Si bien la situación del equipo es complicada aún hay esperanza de salvación. A Desamparados le quedan tres partidos y si gana todos puede dar un golpe de efecto ya que puede superar a Atlanta en el Promedio (está un punto abajo) y a Chacarita. No será una tarea sencilla porque el próximo fin de semana enfrentará a Aldosivi de local, luego visitará a Atlético Tucumán y en la última será local de Rosario Central, el principal candidato al ascenso. ¿Lo logrará?