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Conti: de viñateros a políticos

Por Juan Carlos Bataller
Conti: de viñateros a políticos
La familia Conti Putelli. En la foto aparecen sentados, justo en el medio, Enrique Conti y Rosa Putelli. Junto a ellos están sus doce hijos: Serafín, Humberto, Juan, Irides, Irma, Ida, Hilda, Pierina, Enrique, Rómulo, Rosita y Argenis.

El apellido Conti está relacionado con la política. Quizás porque Enrique fue dos veces ministro de Economía durante gestiones bloquistas. Pero en sus diferentes ramas, el apellido también está en Alberto Agüero Conti, ingeniero químico y varias veces candidato a gobernador por la izquierda. O Humberto Conti Pico, ex presidente del Foro de Abogados.



Pero en sus orígenes los Conti estuvieron más ligados a la tierra que a la política.



Enrique Conti sabía lo que era desprenderse de su terruño y trabajó para que sus hijos pudieran crecer y formar sus familias sin tener que buscar otras tierras. Él llegó a Argentina junto a sus dos hermanos: Rómulo y Toribio y su padre, Vicente. Venían desde Ancona, una región ubicada en el centro de Italia; viajaron en 1901 y se instalaron primero en Mendoza. Como en su tierra se dedicaban a la vitivinicultura, acá siguieron desenvolviéndose en esa actividad y fueron contratista de la bodega La Germania, hasta que el mismo crecimiento en el rubro de los viñedos trajo a parte de la familia a San Juan.

Hasta acá vinieron Enrique y Rómulo. El “nono” trabajó para la finca “Las rosas” y, a medida que fue creciendo, pudo adquirir sus propias tierras, primero en Pocito, más tarde en Desamparados, luego también en San Martín. Fue en sus primeros años en esta provincia que conoció a su compañera, Rosa Severa Putelli, con quien tuvieron trece hijos, aunque una de ellos, Gladys, falleció siendo bebé. Los demás fueron: Serafín, Humberto, Juan, Irides, Irma, Ida, Hilda, Pierina, Enrique, Rómulo, Rosita y Argenis.



Como muchos otros inmigrantes que llegaron como agricultores o simples obreros, la educación de sus hijos fue fundamental. Cuentan los nietos que “los nonos fueron padres atípicos para la época. Se ocuparon de brindarles la oportunidad de estudiar a sus hijos, e incluso a las mujeres. Ellas, al igual que su madre, estudiaron en el Colegio El Tránsito y egresaron como maestras”

La historia de las familias sanjuaninas se pueden encontrar
en el sitio Gente de San Juan en
www.sanjuanalmundo.com
el portal de la Fundación Bataller.


Fuente: Publicado en Nuevo Mundo, edición 259 del 18 de mayo de 2021

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