De las viejas boticas a las actuales farmacias multirubros
Los orígenes de la farmacia se mezclan de forma inseparable con los de la medicina y otras ciencias como la química o la biología. Por ello, no es posible determinar quién fue el primer farmacéutico de la historia, ya que cada cultura antigua tuvo sus diferentes tipos de sanadores. De esta forma, grandes personajes como Hipócrates, Dioscórides o Galeno se consideran médicos-farmacéuticos.
En el año 1897, el químico alemán, Félix Hoffmann de la compañía Bayer, sintetizó el ácido acetilsalicílico (o aspirina) el cual fue probado como fármaco por Heinrich Dreser. Su producción comenzó en el 1899 y las primeras píldoras se vendieron en el 1900. Tal vez ese fue el momento que comenzó la industria farmacéutica moderna.
Hasta ese momento no se hablaba de farmacias como hoy las entendemos sino de boticas.
Y se diferenciaba claramente.
La botica es el lugar o establecimiento donde un farmacéutico ejerce la farmacia comunitaria o proporciona servicio sanitario a un paciente ofreciéndole consejo, dispensándole medicamentos fruto de este consejo o por receta del médico
En otras palabras, recién en el siglo XX queda plenamente definido el papel del farmacéutico como profesional.
La función de médico y farmacéutico hasta ese momento se ejercían en un mismo local.
Tal vez el primer médico y farmacéutico fuera Amán Rawson, nacido en Montague, Estados Unidos en 1792.
Se doctoró en medicina en 1814 y fue cirujano de la marina de guerra de los Estados Unidos. Llegó a Buenos Aires en 1818 y – tras un corto paso por Mendoza – llegó a San Juan a principios del año siguiente. Aquí se casó en 1819 con Justina Rojo, después de convertirse oficialmente al catolicismo -era metodista-, que nunca practicó. Se dedicó a la medicina y abrió una botica o farmacia. Construyó una mansión imponente y fue el padre del pintor Franklin Rawson y del médico, ministro de Mitre y fundador de la Cruz Roja, Guillermo Rawson.
Como médico, Rawson tuvo que enfrentar una epidemia de viruela, que le permitió extender el uso de la vacuna contra esa enfermedad.
Rawson invitó a que se radicara en San Juan a Guillermo Alexander, farmacéutico y médico, nacido en el estado de Virginia, en Estados Unidos. Alexander explotó una botica con los hijos de Aman y Aman (h) Rawson, en los años en que aún no era incompatible ser médico y tener farmacia. Falleció el 15 de febrero de 1883.
Con la llegada del siglo XX se desarrollan los medicamentos industriales a la par que los farmacéuticos de la industria, y aparecen nuevos conceptos en el ejercicio de la profesión, como la distribución, la sanidad, las obras sociales, los nombres comerciales.
Publicado en La Pericana Nº 178 – Integra la edición de El Nuevo Diario del 18 de octubre de 2019