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EDDA BUSTAMANTE

"Yo nací en el escenario"

Bailarina, vedette, actriz de teatro, cine y televisión, tapa de la revista Playboy y más, aunque no le gusten las etiquetas. Eso fue y es Edda Bustamante, una artista con todas letras cuya amplia trayectoria habla por sí sola. Una provocadora que inspiró canciones de rock e hizo delirar de deseo a la platea masculina, que trabajó con famosas estrellas y que nos habla de su infancia en San Juan, de su ingreso al mundo del espectáculo, de política, de religión, de la sociedad y de su vida actual.

"Yo nací en el escenario"
Edda Bustamante

-Edda, sos actriz, fuiste vedette…
-No, no, ya empezaste mal, hay que cortar. Para empezar, no me gustan los títulos, tampoco me considero vedette. No me interesan las cosas pasadas y… yo soy una artista.

-¿Cómo fue tu infancia en aquí, en San Juan?
-Fue muy linda y buena porque tuve una familia muy cariñosa, entonces teníamos una historia de vida copada, además era divertida, así que fue algo lindo.

-¿Cómo fue tu acercamiento al mundo artístico?
-Yo nací así. Si tu pregunta va a lo que soy, a mi dinámica de movimiento de trabajo, nací sabiendo lo que quería y lo que era. Así que para mí no fue ningún conflicto lo que haría en la vida.

-¿Cómo te acercaste a la actuación y a la danza?
-No sé adónde apuntas. ¿Al afuera de cómo ven ustedes el ambiente artístico de Buenos Aires? Yo nací bailarina y empecé con clases de danza porque lo que sentí era eso. En ese ámbito me moví y crecí. Mis padres nunca nos negaron nada ni a mis hermanas ni a mí respecto a lo que queríamos a hacer. En ese sentido he sido privilegiada.

-Es importante eso. Generalmente, cuando alguien quiere ser artista los padres dicen "¿por qué no haces algo como abogacía, algo que te de trabajo en el futuro?"
-Si, igualmente, tenía que tener un título universitario porque mi padre lo pedía y por la condición de mujer. Él sabía de la desprotección que podíamos sufrir y fue un hombre adelantado 50 años a su época, veía lo que te podía venir en el futuro como mujer y no estaba equivocado.

-¿Tu padre fue una persona que marcó mucho tu vida?
-Sí, totalmente.

-¿Cuáles fueron tus primeros pasos en San Juan en el ámbito laboral y cómo fue tu partida a Buenos Aires?
-En lo laboral me recibí y di clases en un colegio privado a niños. Cuando fui a Buenos Aires seguí con danza y como no quería que mi papá me mantuviera, me metí en el ambiente de lleno. Fui a Canal 13 y pedí trabajo como actriz, aunque no lo era. Me dieron bola y fue así, copado, fácil.

-¿Requirió sacrificios irte de la provincia?
-No, yo me quería ir. Me fui por eso.

-¿Qué disfrutaste más desde la actuación? ¿Cine, televisión o teatro?
-El teatro. Por mi forma de ser y por mi condición de bailarina el escenario siempre ha sido mi ámbito, mi hábitat. El teatro es lo que más disfruté siempre y es lo más arriesgado.

-Y lo más natural, ¿no? Porque en cine y televisión te equivocás y cortás…
-Si, además depende de las cámaras y de la mirada del director. En teatro también hay una mirada del director, pero una vez que estás en el escenario, sos tu propia creación.

-Trabajaste con grandes figuras como Susana Giménez y Juan Carlos Calabró, ¿Cómo te nutrieron esas personas?
-Si, hice una temporada. Yo estaba aprendiendo y ellos ya eran estrellas, capos en cine y televisión, pero como yo era la chica hermosa del momento fui llamada para trabajar con ellos. Eran figuras importantísimas y yo acompañaba. En la marquesina iban sus nombres arriba y abajo el mío. Era "…y Edda Bustamante". Lo que me interesó fue la dinámica teatral, con compañeros excelentes y yo estaba muy protegida. Además, como el escenario era mi hábitat yo tenía mucha audacia. Quizás otros tenían miedo, pero yo no, nací en el escenario. Con esas grandes figuras potencié lo mío.

Objeto de deseo

- Dijiste que fuiste la chica hermosa del momento, ¿te considerabas un objeto de deseo para la platea masculina?
-Yo siempre fui un objeto de deseo. Desde que tuve conciencia de que era mujer a los 14 años, siempre me sentí "agredida" por el sexo masculino ante tanto avance. Siempre fui muy avanzada por el hombre, o por los chicos de 15 y 16 años en su momento. Siempre sufrí eso. Me ayudó hacer televisión y me coloqué en pensar que se me acercaban, no por hermosa, sino por estar en televisión y ahí me aflojé un poco. Pero siempre sufrí ser linda.

-¿No era muy buena tu relación con los hombres en ese momento entonces?
-No, ese no es el tema. Mi relación con los hombres siempre ha sido fantástica. Pero mi ser interior sentía que, al ser tan asediada, era tímida y desconfiada. Era rara la situación, no era uno, eran todos.

-Para colmo después llega tu tapa en la revista Playboy, ¿cómo aparece la propuesta?
-Y… era mi momento y ellos compran eso. Yo no lo quería hacer, pero mi marido quería que lo hiciera. Él consideraba que era importante para mi carrera, pero yo no quería, no quería hacer un desnudo que estuviera quieto, no me interesaba.

-¿Recomendarías hacerlo a las actrices y vedettes de hoy que tengan la propuesta?
-Por supuesto que sí. Cada uno tiene que hacer lo que quiere y construir su camino.

-Además de esa revista, que es de las más importantes del mundo, una banda de punk rock llamada Ataque 77 te dedicó una canción, y eso no le pasa a cualquiera…
-Bueno, pero a mí sí (risas).

-¿Te sentiste halagada?
-Si, todas esas cosas… hay algo importante que hay que entender. Yo nací en el escenario, nací siendo mirada. Hay mucho que a la gente le parece mágico y para mí es cotidiano. La canción de Ataque 77 me divirtió, no me volvió loca ni me desmayó. Me encantó, considero que en mi vida artística es una de mis mejores cosas, por todas las satisfacciones y lo que ha significado para mí y para los chicos jóvenes. Además, nos queremos con los chicos de Ataque. Hay todo un ida y vuelta en el mundo del rock y en ese sentido he sido una privilegiada. Pero como he nacido en esto, no me quita el sueño. Eso le pasa a la gente, "¿Qué sentís al tener una canción?" Nada, me divierte.

-Es un lindo homenaje.
-Si, lo re contra agradezco, por eso digo que es de lo mejor que me pasó en la vida. Pero desde mi punto de vista, ya estoy acostumbrada a una serie de cosas.

Hablando de épocas

-¿Cómo ves a las chicas y mujeres que siguen el camino de la actuación y el vedettismo? ¿Tu época fue mejor?
-No, no hay caminos iguales. Tengo una forma de pensamiento del hoy, no me quedo instalada en lo que se vivió. No hablo de "mi época", la época mía es ésta, la que estoy viviendo con vos, y con todo el mundo hasta que me muera. Cuando muera, pasaremos a otra época. Tengo una mente con una dinámica del hoy, cada uno tiene su camino y son las reglas del juego.

-¿Harías de mentora si recurren a vos por temas del espectáculo? Como Moria Casán amadrinando a Vicky Xipolitakis.
- A mi recurren constantemente. Mi consejo es que piensen lo que les gusta. No podés ayudar a nadie si no saben lo que quieren.

-¿Cómo creés que juega el miedo en ese tema? Porque hay gente que teme arriesgarse.
-Eso es porque no tienen pasión. Cuando hay pasión por algo, no se tiene miedo.

-¿El miedo es una excusa?
-No, la falta de pasión. El miedo no es excusa, el miedo va a existir siempre pero si te frena, es porque la pasión es débil.

-¿Alguna vez le tuviste miedo a algo?
-A los presentimientos. A cosas que no existen y después pueden ser o no. No es incertidumbre, es presentimientos.

Los hombres

-¿Cómo es tu relación con los hombres hoy?
-Como siempre, los amo, me encantan. Me gustan más que las mujeres. Mis shows los hago para mujeres porque tengo mucho para decir y coincidir, pero defiendo mucho al hombre.

-Cuando ves hoy en día que hay movimientos feministas fuertes, que dicen que se cosifica a la mujer que sale en paños menores en televisión y se la disminuye en su calidad de persona, ¿creés que es así o hay una exageración?
-Lo que veo mal en ese sentido es a la sociedad. Al no cambio de valores ni al movimiento del hoy, donde eso ya no existe. Pero en forma individual, aquella persona que quiere buscar o agarrarse de las reglas del juego que le ofrece alguien, me parece bárbaro. Las oportunidades que se te ofrecen en la vida tenés que aprovecharlas. El objeto me parece un atraso de la sociedad. Me gustan aquellas personas que defienden eso porque están ayudando a un cambio de mentalidad. Tampoco me quita el sueño, sí me lo quita que la sociedad esté así, que el país esté mentalmente atrasado.

-Es un tema recurrente. Cuando falleció Gerardo Sofovich muchos lo valoraron por lo que hizo en el mundo del espectáculo desde lo artístico y lo empresarial, pero también lo atacaron y tildaron de usar a la mujer como objeto semi desnudo y de hacer programas machistas. Se lo acusó de misoginia.
-Si, pero acá hay un tema, ¿no? Qué elegís vos para mirar y para vivir como espectador. Yo a Sofovich lo quería muchísimo y nunca pensé que me iba a afectar tanto su muerte. Él hacía su historia y vos te plegabas o no. Yo trabajé una vez con Rodolfo Ranni, siendo dirigidos por él y no lo hice más. Me di cuenta que no podía trabajar con Gerardo. Yo elegí con quién laburar. Si alguien entra en ese juego y sigue, es porque quiere estar ahí y si vos, como espectador, lo ves, estás eligiendo un programa que no tenés que ver.

-Estás consumiendo un producto voluntariamente.
-Claro, si no te gusta, decile que no al televisor o cambiá de programa. A mí no me afecta porque no me divierte ese tipo de programa, casi no veo televisión argentina. Entonces como espectador, ¿por qué criticás algo que estás viendo constantemente?

-¿Qué te gusta ver en televisión y en teatro?
-En teatro me gusta ver a mis amigos y a gente que es poderosa actuando, sino me aburro, me levanto y me voy, como hice miles de veces.

-¿Quién es poderoso actuando?
-Manuel Callau me gusta mucho y otros del Teatro San Martín, pero no son populares. Por nombrar a alguien famoso, diría Soledad Silveyra. Me gusta la gente con experiencia y fogueada en teatro. Es difícil encontrar a alguien que sea joven y muy talentoso. Suar ha sabido sacar buenos productos.

La política

-¿Te interesa la política?
-Me interesa como influye en mi vida, pero no me interesa ningún político.

-¿Qué opinás de la farandulización de la política y de la politización de la farándula que se ha dado en los últimos años?
-Me parece genial. Si cualquiera puede ser político, ¿Por qué no un artista? Me hubiese encantado ser diputada o tener un puesto en Cultura, porque está dentro de uno. Los artistas puede ser políticos, Reagan llegó a presidente de Estados Unidos.

-¿Te faltó tiempo para intentar eso?
-No, tuve mil ofrecimientos pero en momentos en que no me podía dedicar. Ahora estoy más tranquila y podría.

-¿Agarrarías si llega la propuesta?
-Si, dependiendo de quién me la haga.

La religión

-¿La religión tiene lugar en tu vida?
-Ninguna ocupa lugar. La religión está llena de dogmas, entonces si hablamos de eso, no me uno. Si me uno a los sentimientos que genera un movimiento religioso. Lo que ocupa mi vida como alma o cordón de plata es el judaísmo. Después, en mi vida cotidiana, me muevo a través de la causa y efecto en la base del budismo, pero lo que me llena y por lo que lucharía en defensa de un ideal, es el judaísmo.

-¿Cómo surge este sentimiento en vos? Porque tu familia no tiene raíces judaicas.
-También nació conmigo, las cosas que tengo muy seguras las arrastro desde antes de nacer. Mi familia no tiene raíces, pero creo que todos somos judíos a lo largo de nuestra existencia.

-El origen con el Dios Judeocristiano es el mismo. ¿Esto lo sentiste tuyo cuando empezaste a tener conciencia?
-No, es difícil de explicar, pero yo soy más judía que cualquier judío. La mayoría de mis parejas han sido judíos y siempre me han dicho lo mismo.

-¿Evaluaste convertirte oficialmente?
-Estoy estudiando, pero muy mal (risas). Mi rabino debe estar enojado porque este año no empecé, pero he leído la Torá y el Talmud. De cualquier manera ya me dicen que soy una rabina más. Me gustaría conocer Israel, pienso ir este año.

El futuro

-¿Qué proyectos tenés para el futuro desde lo laboral y lo personal?
-Nunca pude hablar de proyectos. Me gusta hablar cuando tengo contratos firmados. Siempre tuve un común denominador, me meto en un proyecto y a veces cuesta hacerlo o se desvía y sale otra cosa… es rara mi vida en ese sentido. Sí tengo espectáculos programados en Buenos Aires que tengo que redondear.

-¿Preferís que te lleve la corriente antes que tener cosas planificadas?
-Siento que las cosas que deseo de verdad llegan a mi vida, pero también vivo de esto y los artistas tenemos que estar alerta. No tenemos jubilación ni protección y eso me parece un atraso asqueroso, por eso estamos conectados siempre con nuestro trabajo. Lunes, sábado, domingo… un artista no descansa. Para mí las vacaciones no existen, las tenía cuando era chica, pero para tenerlas ahora hay que tener liberada la mente. Es dejar esta vida estructurada y cambiar. Los artistas no podemos, ya que vivimos en el mundo de la fantasía. Para mí, vacacionar es enamorarme y descansar con un cuerpo que quiero y que dé paz. Ir al mar o comer en un lugar con gente me molesta, no me gusta vacacionar en Argentina. Cuando me he ido, elegí lugares donde no supieran quién era o no hubiera argentinos. Escuchar el castellano o el rollo de una conversación de argentinos me pone loca. Me gusta irme lejos, donde se hable otro idioma y se coma otra comida, y sino…enamorada.

El amor y los hijos

-¿Has tenido grandes amores en tu vida?
-Por suerte si, y varias veces, así que en eso he sido afortunada.

-¿Por qué elegiste no tener hijos?
-Fue una decisión propia. Todos hemos sido hijos y siento que los hijos no pueden retribuirles a los padres todo lo dado. Es así, uno se va y tiene que hacer su propio camino.

-¿Te fortalece el apoyo que te da una pareja?
-No, no me apoyaron nunca y por eso los dejé. Yo si apoyo pero no creo que en mi próxima relación apoye. Hace tres años me aparté de mi última relación porque quería asegurarme de no caer en la misma historia de nuevo. Soy una persona de poner el hombro, de mirarte y saber adónde tenés que ir. Tengo gran intuición, por eso siempre apoyé a mis parejas, ellos han ganado con eso y yo he terminado agotada, dejándolos. Hoy quiero otro tipo de relación.

-¿Por ejemplo?
-No creo en las relaciones pares, ni siquiera entre las mujeres, porque cada uno es un ser distinto y único. Lo que quiero es que sea más pareja la relación, no tan en contra mío.

-Cuándo alguien te pide una foto o un autógrafo en la calle, ¿te gusta, te sentís reconocida?
-Viví con eso, me encanta. Me gusta el público y les agradezco que se detengan conmigo. Ellos me dicen gracias, pero yo les doy gracias a ellos. Lo mío nunca fue buscar el aplauso, nací con la pasión del baile que va más allá de eso, me importa tres pepinos. Es bueno porque significa éxito y me encanta una sala llena. Después veo la historia como Liza Minnelli, que dijo una frase que tiene que ver con mi forma de ser: "no hay que creer demasiado en el aplauso"

-¿Te arrepentís de algo en tu vida?
-Si, de haber conocido gente que no tendría que haber conocido ni tratado, es lo único.

-¿Tenés alguna meta por cumplir?
-Nada de lo que me venga podría cumplir algo que no haya hecho. Yo tendría que nacer de vuelta para que me viniera todo lo que quiero o quise. Tendría que nacer en otra sociedad que me dé más rápidamente lo que necesito para nutrirme. Desde el movimiento artístico, me gustan Estados Unidos e Inglaterra. En este momento Berlín es un centro importantísimo, pero me quedo con Broadway.



NOTA PUBLICADA EL 6 DE MAYO DE 2016 EN EL NUEVO DIARIO

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