Miguel Tornambé, pintor argentino por adopción
Miguel Tornambé nació en Ravanusa, Italia en 1879 y falleció en San Juan 1952. Se radicó en Argentina a principios del siglo XX, instalándose en Rosario, Santa Fe. Alrededor de 1914 se radicó en San Juan, contratado como Profesor de Dibujo del Colegio Nacional Pablo Cabrera y de la Escuela de Minas, actual Escuela Industrial Sarmiento. Ejerció la docencia en nivel medio toda su vida.
Había cursado estudios en la “Scuola Técnica” y en la “Primaria Associazione Católica Artística in Roma”, obteniendo Licencia Técnica; certificado expedido por la Real escuela Técnica de Licata en 1987. Fue un estudioso de las ciencias ocultas, el esoterismo, la cabalística y la filosofía teosófica.
Además del dibujo y la pintura, cultivó la escultura y realizó trabajos de índole decorativa u ornamental. Otra de sus pasiones fue la escritura. Publicó numerosos artículos en medios gráficos; opiniones sobre sucesos de la época - a nivel provincial e internacional-; consideraciones sobre la explotación del hombre por el hombre; cuestiones espirituales y místicas y otros asuntos. En muchos de sus textos expresó también opiniones relacionadas con el arte.
Participó en algunos salones, como: “XIII Salón de Artes Plásticas”, Rosario, 1931 y “I Salón de Otoño”, San Juan, 1946, y fue jurado en concursos y torneos de arte.
En el año 2004, el Museo Tornambé de la UNSJ, montó la exposición “Muestra Homenaje a una familia de artistas” y a fines del 2017, la muestra “Miguel Tornambé – Revelaciones”.
Ninguno de los tres hijos de Miguel Tornambé tuvo descendencia, motivo por el cual, en 1988, Julián Tornambé y su esposa, Zulema Gambier decidieron donar a la UNSJ la casa perteneciente a la familia. Allí es donde funciona hoy el Museo que lleva el apellido de esta familia de artistas.
Tornambé, se dedicó a la pintura de paisajes sanjuaninos, a temáticas de la vida cotidiana o costumbristas, a motivos fantásticos o místicos y al retrato -especialmente de exponentes del movimiento teosófico-. En los dibujos realizados sobre libros de diversos autores, las representaciones se componen de una interacción de imágenes simbólicas en relación con los textos elegidos.
Respecto a la exposición del 2017, ha expresado Eduardo Peñafort, en su artículo del Nuevo Diario, 08/12/2017: “La muestra puede ser visitada siguiendo dos líneas igualmente fructíferas. La primera es atender en las obras la calidad artística de Miguel Tornambé, desplegada en la selección de pintura al óleo, acuarela, pasteles, dibujos a pluma, grafito y carbonilla. Resulta totalmente sorprendente la ejecución de temas en acuarela. Tres pequeños trabajos “Molino de Santa Lucía”, “Rincón de Trinidad” y “Desamparados” se deben catalogar como refinadas captaciones al “plein air” que dejan sentada la sensibilidad visual y el dominio de la técnica, además de inmortalizar conmovedoras vistas del pasado reciente de San Juan.
El segundo trayecto propuesto se afirma en la lectura de los motivos elegidos y los temas tratados por el artista. En este aspecto el interés puramente estético es trascendido por el desarrollo de una corriente subterránea en la cultura sanjuanina, cultivada por grupos ocultistas con manifestaciones en el arte, la ciencia, la religiosidad y las conductas cívicas”.
Un profundo análisis de ciertos aspectos de la obra y vida de Miguel Tornambé ha sido realizado en el trabajo de Tesis de Pos Grado (inédito) de Marcela Herrera y Cecilia Ruiz: “Arte y esoterismo en San Juan – Miguel Tornambé”.
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Texto extraído de: Artistas Visuales del NUEVO CUYO - Fundación Exedra |